Escritor أ. محمد السعافين العتيبي. Mi más sincero
agradecimiento por este análisis crítico del poema: "¡QUERERTE COMO TE
QUIERO, NO TIENE PRECIO!"
Como Presidente de la Organización Akka y Director del
Festival Mundial de las Artes en las Olimpiadas y Mundial de la Copa del Mundo
de Al-Aqsa y Jerusalén 2025, encuentro en este poema un diálogo interno que
entrelaza hilos transparentes de emoción, extendiéndose entre los mundos
sensorial y espiritual, formando un himno al amor en su forma más pura y
trascendental.
La emoción manifestada en el tejido de las palabras
En este poema, el amor se revela como una fuerza que
trasciende la lógica y el tiempo. La poeta expresa una experiencia sentimental
intensa que nace en un corto período, pero se extiende hasta la eternidad, como
si fuera un momento de revelación pura que resume el viaje de la vida en un
solo sentimiento. La frase de apertura "Tú, al que amo en tan poco
tiempo" nos sitúa de inmediato ante la paradoja del tiempo emocional,
donde el sentimiento comprime las distancias y supera las consideraciones
racionales para alcanzar la esencia de la pureza espiritual.
La imagen poética y la técnica retórica
La autora emplea imágenes entrelazadas que combinan
elementos cósmicos y humanos. El amado es comparado con el sol, el viento y el
fuego, como si su existencia representara fuerzas dinámicas de la naturaleza,
dando forma a su mundo emocional y reformulando su universo sentimental. La
repetición en "Eres como el sol" y "Eres viento, eres
fuego" proporciona al texto un ritmo fluido, semejante a una respiración
creciente dentro de una experiencia emocional en expansión.
La dimensión espiritual del amor
Aunque el poema trata el amor romántico, encierra en su
interior referencias a una dimensión superior que trasciende el deseo físico.
El amado no es solo una entidad material, sino un reflejo de la pureza y la
lealtad absolutas, como se expresa en:
"Porque en tu alma llevas atada la lealtad."
Es como si la poeta estuviera percibiendo en este amor
rasgos de elevación espiritual, donde el amado se convierte en una
manifestación de valores supremos, como la fidelidad y la pureza del alma.
La experiencia sentimental como un estado de éxtasis
El amor en este poema se asemeja a un estado de arrebato
místico, en el cual el yo abandona su mundo habitual para sumergirse en un
espacio sensorial donde las fronteras entre el "yo" y el
"otro" se desvanecen. Esto se manifiesta claramente en la última
estrofa, donde el amor se convierte en un propósito existencial absoluto:
"¡Oh cuanto bien me hace amarte!
Quererte como te quiero no tiene precio,
hoy solo vivo para adorarte."
Lo notable aquí es que el verbo "adorarte" no solo
denota amor, sino que también lleva consigo un matiz de devoción espiritual, lo
que eleva la experiencia amorosa más allá de la emoción terrenal hacia un
estado de unidad total con el ser amado.
Conclusión
Lo que nos ofrece Ma. Gloria Carreón Zapata en este poema no
es solo una declaración de amor, sino un cántico emocional, una oración
entonada por el alma en un estado de elevación sentimental. Aquí, el amor se
convierte en un espejo que refleja la pureza del espíritu y redefine el mundo
interior del poeta. Este poema trasciende las fronteras tradicionales del amor
para tocar las regiones del amor absoluto, donde lo único que queda en el mundo
es el resplandor de los sentimientos y la pureza de la pertenencia emocional,
libre de cualquier medida material o temporal.