viernes, 14 de junio de 2019

INÚTIL ESPERA.











Hoy me invade aquel recuerdo 

de luna y cielo estrellado 

veo el cerúleo despejado 

de tus ojos más me acuerdo. 

El tiempo pasaba lerdo 

me desesperaba 

por tu amor a Dios, clamaba 

hoy la remembranza muerdo. 

Creo las esperanzas pierdo 

de sentirme por ti amada. 



Aquí me espero sentada 

contemplando el viejo faro 

en constante desamparo 

con la alusión abrigada. 

Y con el alma quebrada 

a olvidarte me preparo 

contemplando el horizonte 

que se pierde en el gran monte. 

Hoy mi amor te declaro 

aunque al dolor me transporte.




Muestra 103 - Una noche en el faro- propuesta por Mario Matuz.

Autora: Ma. Gloria Carreón Zapata.

Nacionalidad: Mexicana.


PAPÁ, GRACIAS, VALIÓ LA PENA. ( Felicidades Papá)






Padre con gran ahínco trabajaste de sol a sol
jamás te quejaste de cansancio ni dolores
me pintaste un Mundo de colores, con valores
orgullosa te digo, superé de la experiencia el crisol.

Tu anhelado sueño fue verme en la cúspide de la luna
hoy con humildad te confieso, tu sacrificio valió la pena
bogando voy por la vida triunfante, dichosa y serena
valiente y decidida honrando tu apellido como ninguna.

Nada pudo cambiar mi alma altruista y humilde
sigo derribando todo obstáculo para alcanzar tu sueño
abrazo tus sabios consejos y la injusticia desdeño
intrépida soy porque tengo en el cielo ángel que me respalde.


No me canso de agradecerte y recordarte con mucho amor
todo lo que por amor hiciste por mis hermanos y por mí
quiero que sepas que las enseñanzas de la vida exprimí
hoy satisfecha te digo, Yo Soy, gracias a Dios, a mi madre y a ti.



Autora: Ma. Gloria Carreón Zapata.
A mi padre Saturnino Carreón Solís. (Q.E. P.D)

17 De junio festejamos en México el día del padre. ¡Felicidades! Dios, bendiga a todos los padres del Mundo.

viernes, 7 de junio de 2019

JAVIERA. Narrativa, (Sin editar)







Hastiada de tanto bullicio y sobretodo el estrés, odiaba el asfalto caliente. Hubiera querido retroceder el tiempo y trasladarse a la época de su feliz infancia. Añoraba aquellas callecillas de tierra, el olor a barro mojado cuando la lluvia caía a torrenciales en su amado pueblo.


Se ató la abundante melena y se encaminó hacia la puerta con su larga bata de seda color blanco que transparentaba su delgada silueta, así mismo sus penas.
Pensando ¿cómo es qué había pasado el tiempo, ¿en dónde habían quedado sus años mozos?, preguntas sin respuestas que el viento evaporó.
Cuanta falta le hacían los sabios consejos de su padre, sobretodo su gran cariño.
De pronto una dulce voz interrumpió sus pensamientos.

--Hola mamá--,, 
¿quieres venir a mi recamara unos minutos?

Se trataba de su pequeña hija Fátima de doce años de edad, de grácil figura y expresiva cara pecosa, su castaño y abundante cabello rizado hacía juego con sus negros y grandes ojos, quien no se separaba de ella más que para ir a la escuela.

A Fátima le gustaba mucho la lectura como a su madre y ambas disfrutaban del calor del hogar, la chica a sus doce años había leído a grandes autores como al dramaturgo poeta y novelista español Miguel de Cervantes Saavedra, o al novelista, dramaturgo y filósofo; Miguel de Unamuno y sin más a Benito Pérez Galdós, Juan Rulfo y muchos otros.

A pesar de su corta edad, se daba cuenta de la situación que prevalecía en su hogar, con un padre machista y una madre sumisa.
Javiera la siguió hasta la recamara, y ya dentro, Fátima le señaló su computadora.

--¿Mamá, quieres contestar el chat?--.

En ese momento Javiera no comprendía lo que estaba sucediendo, poco sabía de tecnología.
La niña la tomó de la mano y la guío a la pantalla del ordenador.

--Te he conseguido un amigo mamá, no me gusta verte como fantasma por toda la casa, me doy cuenta que mi papá no te ama y te he visto llorar por todos los rincones de la casa, es por eso que ya no quiero que estés más sola--.

Javiera desconcertada no sabía que responder a Fátima.
Sigo sin comprender hija, ¿pero, qué es lo que has hecho?

--Te conseguí un amigo mamá, por Internet--.
Te quiero feliz, musitó Fátima.
--Soy feliz hija, tú eres mi prioridad, mi gran tesoro, no necesito de nada más.

Por unos minutos Javiera sé quedó pensativa sin saber qué hacer ni que decir.
Se acercó a la pantalla del ordenador y sé dio cuenta lo que su pequeña hija había hecho.
En la pantalla pudo leer unas líneas dirigidas a ella.

--Hola Javiera, yo aquí revisando unos exámenes en lo que hablo contigo—

--¿Qué tal tu día?—

Javiera sintió pavor, y quiso salir corriendo de la recamara de su pequeña hija.

Para empezar ella no sabía de computación, en tanto seguía leyendo lo que el hombre detrás de la pantalla le escribía.

Se dio cuenta que el Internet era un arma de dos filos y su pequeña hija corría peligro.

Pero, éste hombre parecía buena persona, educado sobretodo pensó, y por lo que le escribió suponía que se trataba de un profesor, así que decidió seguir el juego.

--Hola, buenas tardes señor Ignacio--, por unos minutos el hombre dejó de escribir.
--Hola Javiera, ¿cómo fue tú día?
Javiera sentía que el rostro le hervía de la pena, 

¿ella conversando con un extraño?

Por un momento deseo arrancar el cordón del ordenador,

¿y si este hombre era un asesino, o un secuestrador?, pensó.

Al voltear pudo percatarse de que su hija satisfecha apoyando los codos en el escritorio leía lo que ambos se escribían, de pronto, de aquél lado de la pantalla pudo leer que Ignacio le pedía cámara. Sintió terror, su marido le había hecho creer por muchos años que ella era una mujer fea y que ningún hombre podría amarla nunca.

Más sin embargo, sentía curiosidad por saber quién era el hombre que se encontraba detrás de la pantalla, pero a pesar de eso se negó.

--Será en otra ocasión señor, por ahora me despido, no sin antes agradecer su amistad--.

Ignacio resignado le dio las buenas noches y ella pidió a su hija que la acompañara y apagara el ordenador.

Ya en su recamara le pidió a Fátima que le contara ¿cómo era que había contactado a este hombre? Le habló del peligro que corrían ambas, y le hizo jurarle que no volvería a comunicarse con el tal Ignacio.

--Mamá, te aseguro que he sabido elegir bien--, respondió la adolescente.

Antes de presentarte a Ignacio lo investigué y supe que era el hombre ideal para ti, él vive muy solo dedicado a su trabajo no tiene tiempo de conocer mujeres por eso nunca se casó.

Javiera no podía dar crédito a lo que escuchaba, o será que los niños de ahora piensan como grandes, pensó. ¡Ay! esta niña me va a matar de un disgusto, ahora tenía que vigilar a Fátima más de cerca, era muy peligroso que a sus escasos doce años anduviera por internet y sobretodo hablando con desconocidos.

Como bien hay un dicho que recita así… “La curiosidad mató al gato”.

Esa noche Javiera no pudo conciliar el sueño, anhelaba sentirse amada, tener por lo menos una ilusión y por lo poco que sabía de Ignacio, era el hombre perfecto para ella. Y olvidando la prohibición deseaba que las horas pasaran para que su hija la volviera a contactar con Ignacio.

Fingía tener el matrimonio perfecto a los ojos de la sociedad, más sin embargo a su hija no podía engañarla.

A sus cuarenta y dos años anhelaba con alcanzar la felicidad, liberarse un día del misógino que la torturaba verbal y físicamente, soñaba con un príncipe azul que la liberara del infierno en que vivía, que la amara, la valorara y la apoyara, ahora, esta era su oportunidad de ser feliz.

De pronto, la asaltó el remordimiento, nunca se le hubiera ocurrido traicionar a su marido, ni siquiera en pensamiento, pero, ahora le demostraría que ella era capaz de conquistar el corazón de un buen hombre.

Al día siguiente antes de llevar a Fátima a la escuela, le pidió que le dejara encendido el ordenador y después de algunas instrucciones de parte de la niña pudo entrar a una página a leer poesías. Estaba ilusionada con volver a saber de Ignacio, ¿Cómo sería físicamente? ¿Y si era un hombre obeso y chaparro?, se preguntaba.

No, estaba segura que Ignacio era el hombre de sus sueños, un caballero... CONTINUARÁ

Autora: Ma. Gloria carreón Zapata.

Imagen tomada de Google.

lunes, 27 de mayo de 2019

AL DOCTOR PEDRO CORONADO SOLÍS.












(El doctor de los pobres)


Muchos hablan del éxito, más pocos tienen conciencia de su significado.
El éxito no es acumular lo tangible, no es tener renombre por alguna profesión u oficio, ni mucho menos.
Una persona exitosa es la que gana por su humildad y altruismo el cariño, admiración y respeto de los demás. "Ver el éxito como camino, no como destino".


Es por eso que hoy rindo homenaje a un distinguido personaje de Mier y Noriega Nuevo León, México.
Al Doctor Pedro Coronado Solís. Mi amado tío, y a quien no tuve el privilegio de conocer personalmente más que en fotografía y por referencias de muchas personas, además de mi familia.
Sus estudios de medicina los realizó en San Luis Potosí.

Fue un hombre sabio, humilde y altruista. Grandes fueron sus conocimientos en la rama de la medicina, además fue un artista del realismo, en sus obras buscó representar la vida de la forma más fiel, arte que practicó como hobby. 

Su finalidad era salvar vidas, nunca acumular riqueza.

Un día le ofrecieron el puesto de director general del Seguro Social de Piedras Negras Coahuila, pero con la condición de que se basara en el cuadro básico, ése mismo que manejan dentro de muchas instituciones de gobierno.

Puesto que de inmediato rechazó argumentando qué, él había estudiado para salvar vidas no para matar. No estaba de acuerdo en sujetarse a tal reglamento.

Fundó un pequeño consultorio que le servía de clínica en Mier y Noriega allá por los años 60, 62, ahí dedico en gran parte su vida a curar a toda la gente del pueblo y de lugares aledaños, practicando la filantropía. La salud de las personas era su prioridad y la satisfacción de sentirse útil su mayor galardón.

Nunca ostentó de su título y mucho menos de sus conocimientos.
Su altruismo nato lo hizo triunfar en la vida, logró prestigio siendo conocido como el médico de los pobres en muchos lugares de México. de esos médicos como ya no hay en el Mundo.

Él falleció en el año 2003.

Autora: Ma. Gloria Carreón Zapata.

lunes, 13 de mayo de 2019

SUEÑOS DE CRISTAL




Cuando nos enamoramos vemos la vida de colores no nos interesa saber si el chico que nos pretende tiene buenas intenciones hacia nosotras o no. 

Nos da pena preguntar, ¿qué es lo que aportará a nuestra vida y qué es capaz de hacer por nosotras? Si solo pretende jugar con nuestros sentimientos etc; estamos enamoradas y la vida nos parece bella. Nos emocionan los detalles, las flores, las serenatas, nos sentimos importantes cuando dice que nos ama. 

Nuestro carácter cambia para bien, reímos de todo, la vida nos parece sensacional. 

EL NOS PROMETE el Sol, la Luna y las estrellas, sólo desea saber de nuestra vida para al final (EN ALGUNOS CASOS) usar nuestros secretos como una arma poderosa en nuestra contra. Sentimos que somos lo más importante en su vida creyendo que nos sacamos la lotería. Orgullosas de nuestra adquisición lo presentamos a nuestra familia con orgullo y aunque nuestros padres le vean defectos que en ese momento no vemos, a nosotras nos parece perfecto.

Que si el chico no te hará feliz, que parece golpeador, parece que es flojo.

¡Que nos interesa lo que diga la gente, estamos enamoradas y punto!

No vemos más allá de nuestras narices.

Después de algún periodo nos damos cuenta que el muchacho ya no desea estar mucho tiempo a nuestro lado ni mucho menos nos llama tan seguido como en un principio. 

Antes había tanto de que hablar que hasta nos amanecíamos, ahora si lo hace no deja de hablar de su deporte favorito, de los amigos, de la política o de sus preferencias.

Aquellas palabras de amor quedaron atrás, ahora le parecen cursis, no hay mucho en común ya. 

Ahora sale solo o prefiere a los amigos, busca cualquier pretexto para AUSENTARSE, no nos llama y eso nos preocupa, es entonces que decidimos llamarlo pretextando cualquier cosa, dándonos cuenta de que estaba ocupado y fuimos inoportunas. 

Y SI LO HACE SE ESTÁ MURIENDO DE ABURRIMIENTO EN EL TELÉFONO, tratamos de justificarlo. Van siendo esporádicos los detalles, hasta que un día nos grita LO QUE EN REALIDAD PIENSA DE NOSOTRAS y nuevamente volvemos a excusarlo, como ha cambiado, ¿tendrá otra mujer por ahí, ya no me ama igual? Son las preguntas que solemos cuestionarnos. Sucede que poco a poco va tomando confianza y se está mostrando tal cual es en realidad su carácter.

NOS SIENTEN SEGURAS y pensamos ya cambiará si algún día nos casamos. Que error. El enamorado se está mostrando tal cuál es.

¡CUIDADO! Cuando el ser amado nos falta al respeto es mejor cortar por lo sano antes de correr el riesgo de salir lastimada física y psicológica mente. Aunque nos duela reconocerlo eso significa que la relación ha llegado a su final.

Y ES MEJOR ALEJARNOS CON DIGNIDAD. El hombre que te ama, no te grita, DIALOGA, no te ofende, tampoco pone en evidencia tu honorabilidad de mujer. 

PORQUE TE AMA Y TE RESPETA Y LO MENOS QUE DESEA ES HACERTE DAÑO. Si no tiene trabajo, lo busca y no le importa laborar en lo que sea siempre y cuando sea un trabajo honesto. Si es posible vender chicles o periódicos por las calles de la Ciudad con tal de cumplirte el más mínimo capricho. 

EL HOMBRE QUE TE AMA TE LO DEMUESTRA CON HECHOS. Es muy importante conocer muy bien a la persona con la que queremos pasar el resto de nuestras vidas juntos. Aunque está comprobado que no los llegamos a conocer al cien por cierto por lo menos debemos estar seguras que ese chico nos ama tanto como dice Y ES CAPAZ DE LUCHAR POR NUESTRO AMOR.

Si de novios te trata mal, nada bueno esperes ya estando casada con él. Los únicos que Sufrirán junto contigo, serán tus hijos.

NINGÚN HOMBRE TE AMA MÁS QUE TUS PADRES, OBEDECE SUS CONSEJOS AUNQUE PARA ELLO TENGAS QUE RENUNCIAR AL CHICO QUE SUPUESTAMENTE AMAS. MÁS VALE PREVENIR QUE LAMENTAR

Autora; Ma. Gloria Carreón Zapata.
Imagen tomada de la red.

ABUELA QUERIDA. (En el día de tu partida) 9 de Mayo 2019.







Bendito y fragante vergel
fuente dadora de vida
fuiste por Dios, concebida
mujer, madre, abuela ¡un ángel! 


Brindaste afecto a raudales
cosechaste un sentimiento
de amor en cada momento
señora de finos modales.


Hoy este día de tu partida
deseo que Dios, te bendiga
y no es necesario que diga
¡Junto a mi vas de por vida!


Adiós abuela querida
un día nos encontraremos
nuevamente charlaremos
en tanto mi alma no te olvida.


Autora: Ma. Gloria Carreón Zapata.
A mi abuelita Cory Gutierrez.

A SHEILA SMITH ANDERSON





Hola querida amiga Sheila Smith Anderson, he leído tu chivatazo y se me ocurrió visitar al señor Juez Don Hiriéndonos.
Ya ha levantado el acta.
¿y qué crees que me ha informado?
Que la semana que entra se dará por terminado el litigio,
de esa forma se conocerá el dictamen del caso de la Junta de Acción Comunal de la Vecindad de Chavito, pero, antes me ha investigado.


... --¿Está usted segura que su amiga Pancha, la que se hace llamar Sheila Smith, está bien de sus facultades mentales?...--.
Solo le contesté.
..--. Verá usted señor togado, fui testigo de la vez que en su vuelo de poeta se le zafó un tornillo, el cual no se volvió a encontrar por ningún sitio.
Y estoy casi cien por ciento segura que el accidente fue a causa de aceleración centrífuga...--.

Así que salí de prisa de uhe a preguntarte si,
¿le confieso todo?
Si miento, me encerrará en el manicomio junto contigo y si me niego, ignoro cuál será mi destino.
El problema es que el dictamen ha sido estudiado, discutido, votado y aceptado por la mayoría de los integrantes del psiquiátrico.

Jajaja un feliz inicio de semana querida amiga, abrazo grande desde México hasta tu bello Colombia.

Ma Gloria Carreón Zapata
Fotografía Raquel Rueda Bohórquez

miércoles, 8 de mayo de 2019

SOY DE CERROS BLANCOS (Mier y Noriega, Nuevo León)




Mujer de Ixtle

Soy mujer retoño de barro y piedra,
delicada flor de palma, raíz del nopal, sensual
aguerrida como gato montés reina de los montes
corazón de lechuguilla, caliche y greda, espíritu libertario.

Por la vida voy lanzando versos con arco y flecha
bañada por el rocío mañanero, amo mi terruño, lo venero
pueblo enclavado en la sierra, osado, tierno labriego
mis manos están moldeadas de amor y fragante canela.

Mi testa, del cacumen brota constantemente la reflexión.
Soy neolonesa y de ixtle voy hilando letras.

Nuevo León, bendita Tierra,
tibia cuna de mis ancestros aposento de mi agraria suela.

¡Orgullosa de Mier y Noriega!

De la cultura y sus hábitos digna heredera,
trituro la morriña en molcajete y metate
en fogón quemo la ignorancia orate, 
amparando voy mi casta como fiel guerrera.

Paladeo en mi amén la sensación…
del calostro de la cabra y el agua miel del maguey
elixir de dioses y del Azteca rey.

Arando voy en la milpa letrillas que son mi pasión
en el potrero galopando trotan mis quimeras,
agiles arrieras. ¡Norteña soy de corazón!

Mi intelecto va buscando de las cosas la razón,
“porque lo poco que sé se lo debo a mi ignorancia”
como bien enunció Platón.

De pronto me he encontrado coronada de órganos
libando de su exquisita y dulzona flor,
oriunda de Cerros Blancos 
y Mier y Noriega Nuevo León.

Versando brindo loor 
entregándoles mi humilde corazón.



Autora: Ma. Gloria Carreón Zapata.

IGNORO SI TE AMÉ O TE QUERÍA.







Ignoro si te amé o te quería
si albos o grises fueron mis días
en que me entonaste bellas melodías
sólo sé que gozo del corazón fluía.

Olvidé cuando el cierzo murmuró
palabras de amor a mis oídos
¡Bellos vagidos bandidos!
el alma a amar se aventuró

Cubriendo el espíritu de inmenso gozo
cuenta me di que efectivamente
habitabas ovillado en mi mente
y en cada uno de mi aciago sollozo.

Ignoro si te amé o te quería
sólo sé que un instante bastó
tu corazón me conquistó
y hoy habitas dentro del alma mía.

Autora: Ma. Gloria Carreón Zapata.

INEFABLE SENTIMIENTO.



Olisqueo ilusionada el último estío
te ansío, por Dios, ¡Cuánto te amo!
tu amén al incansable celeste proclamo
cierro los ojos, con tu esencia me guío.

Vuelvo a creer que existe un milagro
cauteloso retornas para conmigo quedarte
y en tus labios mis labios, besos tatuarte
a tu amor por siempre me consagro.

¿Eres mi vida tal vez mi muerte?
lo ignoro vida mía, lo ignoro
sólo sé que tu silencio valoro
rogando voy al día verte.

Idílico sentimiento nacido aquí dentro
sui géneris, inmarcesible, sempiterno
venerable, etéreo , amoroso, tierno
de ayeres tú, de mi corazón epicentro.

Imagen tomada de Google.

EL ASTRO REY MARINERO Y LA SIRENA JULIETA GIRASOL. (literatura Infantil, Juvenil)





Era una hermosa mañana cuando el Astro Rey, asomó su fantástico rostro iluminando toda una mitad del planeta Tierra como si buscara algo en especial.

Y así, algunas horas después ya para el mediodía en Playa el Edén, se sentía la calidez del optimismo abrazar el ambiente. Se percibía con claridad ese olor a vida de las algas marinas. La caricia de la brisa fresca del mar danzando emocionada por doquier, acompañando el vaivén de las olas haciendo ruido al golpearse una contra la otra, proporcionaban a los sentidos la sensación de estar en un pacifico remanso del sueño.

Formaba todo en conjunto un bello cuadro, el cual, a cualquier pintor que hubiera contemplado el hermoso paisaje paradisíaco a esta hora del día, se le habría antojado plasmarlo para retener por siempre en su lienzo la hermosura del instante, parecido al de un mágico cuento de hadas.

Capitulo 1

La sirena Julieta, conoce al Astro Rey.

De pronto, llegando casi las doce del día de altamar y contraviniendo las leyes marinas, a lo lejos, una hermosa sirena ascendió desde el fondo para contemplar el bello mediodía que en sí ya era inolvidable pero, además, si se le agregaba la esplendorosa imagen de quien surgió de lo profundo del mar para complementar el panorama, dio como resultado algo verdaderamente único.

Hermosa, semejante a una figura de plata pues brillaba como si hubiera sido puesta en el lugar a propósito por un conjuro mágico, una vez llegada ya a la superficie dirigió su mirada al cielo para quedar de inmediato prendada del Astro rey, y exclamar enseguida:

--¿Me ha mirado?...--, sus amigas las sirenas le habían hablado mucho de él, y esa mañana simplemente sintió curiosidad por conocerle.

De esa manera fue como se atrevió a desobedecer las ordenes de su furibundo Padre pero, ahora, quién se acordaba de eso al ver a ese ser resplandeciente, por lo que emocionada se dijo a si misma otra vez:

--¡Me ha mirado… me ha mirado el gran Astro Rey!...--, se repetía en voz alta, y seguía con entusiasmo:

--¡Ha posado sus ojos en mí!...--, dijo totalmente asombrada al mirar al Sol pues, nunca lo había podido ver porque sólo tenían permitido salir a sus paseos empezando el anochecer, cuando el Astro Rey ya se había comenzado a retirar a descansar a sus aposentos luego de una larga faena.

La hermosa sirena sintió que el corazón le saltaba fuera del pecho, de felicidad, repentinamente él, volvió sus ojos hacia ella quedando en ese instante prendado de su belleza,preguntándole en forma curiosa:

--¿Quién eres?...--.

Ella, sin poder moverse de su sitio debido a la emoción que la invadía en ese momento, solamente atinó a asegurar con cierta timidez:

--¡Soy una sirena… y mi nombre es Julieta!...--.

Con su voz cálida él,dijo en seguida:

--¡Lindo nombre!... ¿de dónde vienes?...--, de la misma forma le preguntó al final, por lo que algo más reconfortada por su lado, Julieta, dijo:

--¡Habito en el fondo del océano pero… he escuchado tanto de vos… que me invadió la curiosidad y…atreviéndome a las posibles consecuencias… no pude evitar salir a ésta hora para asomarme y así conocerle… y traerle algo de música interpretada con mi arpa!...--.

Las leyes de la profundidad eran muy estrictas, no se les tenía permitido a las sirenas asomar su rostro a la superficie pues, eran tan hermosas, que cualquier humano quedaría hechizado al verlas pero, además, Julieta, era la más hermosa de todas ellas; por lo cual el Astro Rey, acarició su rostro con la tibieza que despedía y, así, la bella criatura, sintió que el amor le visitaba por primera vez.

La hermosa sirena había soñado con enamorarse, más nunca se imaginó que se enamoraría del mismo Astro Rey. Ese sueño estaba tan lejos de ella, ya que no eran iguales, pero ahora ala más bella de las sirenas eso poco le importaba. Así es el amor, no conoce de diferencias.

Así, pasó el tiempo y se volvió una costumbre de todos los días emerger a escondidas de su Padre para contemplarle. Le cantaba bellas melodías con su arpa y su caracol gigante que hacía eco y se escuchaba por toda la hermosa playa. Él, enamorado, le acariciaba desde lejos ilusionado con hacerla su reina y, así, de esa manera en los tibios mediodías, solían reunirse para demostrarse su amor.

Pero nunca falta algún indiscreto que actúa con envidia y mala intención; alguien de la corte submarina, ya había corrido nadando a contarle la noticia al Padre de Julieta,quien era en persona el mismísimo Rey Poseidón, todo lo que sucedía en la superficie cada mediodía, por lo que, el amo de las profundidades de los océanos y los mares, estaba ya al tanto de la noticia que corría en lo más recóndito de las aguas.

La sirena Julieta, tenía amores con el Astro Rey.

Capítulo 2

Castigo Implacable.

Poseidón, embestido como el señor Juez, de inmediato la mandó traer. Y como todo buen Juez, tenía qué poner el ejemplo, así que empezaría por su propia casa. Pasó poco tiempo luego de que la llamara y, en un momento casi al anochecer, se escucharon en la gran puerta de coral unos leves toquidos. Julieta había golpeado como queriendo que su Padre no escuchara, cuando:

--¡Adelante!...--,respondió con voz tajante y de trueno al mismo tiempo aquél.

La hermosa Julieta,asomó tímidamente su cara por la enorme puerta de coral, para preguntar con su melodiosa vocesita entrecortada y con su semblante reflejando un gran nerviosismo:

--¿Me mandó llamar señor Padre?...--, Terminó sin poder entrar, para volver a escuchar esa atronadora voz que era de temerse, ordenándole:

--¿Adelante… sirena Julieta…--, pronunció su nombre con sequedad, como si no fuese su hija; y una vez entrada, prosiguió:

¡Te he mandado llamar…porque el tema a tratar es muy delicado y… siendo Soberano de los mares… aunque soy tu Padre… en este momento tengo qué cumplir con mi deber!...--.

Julieta, en ese instante era un montón de nervios, se encontraba suspendida frente a él, el señor Juez,quien continuó con una voz firme pero sin poder evitar que en su cara se reflejara la ternura y el gran amor por su pequeña:

--¡Has quebrantado las leyes de las profundidades Julieta… eres por tal… acreedora de un castigo ejemplar!...--.

--Padre…--, quiso ella decir algo, y de inmediato fue interrumpida atronadoramente:

--¡En este momento no soy tu Padre… tengo que cumplir con mi función de Juez y Soberano de los mares!... ¡así que… por favor… no me llames Padre!...--, culminó, para escucharla voz temerosa de Julieta, decir:

--¡Pero señor Juez… mi único delito es haberme enamorado del Astro rey!...--.

--Hija…--, la interrumpió el rey de los mares, y siguió:

-- Siento en mi alma el dolor que me ocasiona… tener qué ser yo mismo quien deba de dictar sentencia pero… tengo qué cumplir con mi deber…--, y culminó en tono grave, ante la mirada asustada de la hermosa sirena:

--¡Así qué… conforme al derecho en que se rigen las leyes de las profundidades… tienes qué partir desterrada!...--, en ese instante hizo una pausa para escuchar el gran silencio que envolvió el ambiente. En la cara del Juez, se reflejaba la gran tristeza que sentía y sobretodo la impotencia. No podía hacer nada por evitarlo sin que se resquebrajara su reino.

Julieta por su lado,sintió las lagrimas rodar por su rostro al sentir los brazos de su Padre apretarla fuertemente en un abrazo de despedida, para enjugar con ternura las lágrimas de su hija. Ella, sintió un nudo en la garganta, y, sin decir más salió de prisa. Tenía qué abandonar su hogar, por lo cual fue a despedirse de sus seres queridos para salir después a la superficie, hacia una muerte segura.

Lloró incansablemente por largo tiempo, sin lograr comprender cómo el amor, tenía que ser castigado.Sólo llevaba de equipaje su gran caracol, un regalo que hacía tiempo su Padre le regaló el día de su cumpleaños.

El Rey Poseidón por su parte, temiendo por su vida pues ella no era humana, así que no sabía cuanto tiempo podría sobrevivir, ya la esperaba preocupado pensando que regresaría pronto a pedirle perdón, imaginando que él mismo trataría de hacer menos triste su pena consolándola y dándole consejos para que no volviera a errar el camino.

Capítulo 3

La Salvación.



Sobre la superficie sumida en su dolor, y a punto de la asfixia, Julieta, no se dio cuenta de la presencia del Hada Hadalú, quien es el Hada de los enamorados y, ésta,revoloteando y viendo tanta tristeza en el rostro de la sirena le preguntó:

--¿Por qué hay tanta amargura en tu llanto sirena?...por qué no te zambulles para no perecer?...--,Julieta había despertado la curiosidad de todas las hadas de la arena, así que,la bella sirena sofocándose por la falta de agua, comenzó a narrar los hechos:

--¡Mi delito… Hada del amor… fue haberme enamorado profundamente de mi único y verdadero amor… el Astro Rey!…--.

--En sí…--, le interrumpió el Hada, y siguió:

--Tú… no has cometido delito alguno pero… todo ser viviente… es regido por leyes y es nuestro deber acatarlas!...--.

Eso decía el Hada del amor cuando, al mismo momento la señaló con su varita mágica y, de esa forma,luego de bañarla con una lluvia de estrellas, haciendo uso de su artilugio, una celestial luz iluminó a la sirena como si ésta fuese de fuego para, con ello,transformarse en seguida en una bella mujer humana.

El Hada, sólo quería escuchar la versión de su boca, a ver si decía la verdad pues, las hadas todo lo saben ya que son mágicas. El Astro Rey viéndolas desde lo alto, se conmovió casi hasta el llanto gracias a la generosidad del Hada, quien en ese instante además, le regalaba a su amada un hermoso castillo de coral a la orilla de la playa.

Pensando en que acababa de llegar al mundo de los humanos, y no tendría un techo en dónde vivir, por lo cual le hizo ese obsequio para que en él habitara. Estaba construido por dentro con techo de galleta de vainilla, desde donde colgaban unos gigantescos candiles con lagrimitas de gomitas de todos colores, y sabores; sus muros eran unos gigantescos caramelos que tenían el color de los corazones, rojo con color blanco y se veían deliciosos; su gigantesca puerta construida de chocolate con bombón; y el umbral de sus ventanas con galletas del color y el sabor de mermelada de fresas.

Era un lugar encantado en el que cualquier niño humano habría sido feliz de habitarlo, por lo que al instante, el rostro de la sirena Julieta, cambió por un momento al contemplar el hermoso castillo pero, la hermosa joven, no dejaba la tristeza a un lado:

--¡Gracias!...—murmuró,y continuó con el mismo tono dulce:

--Es realmente hermoso!...--.

Fue entonces que sorpresivamente, el Hada Hadalú, dijo:

--¡Es mi regalo de bodas!...--, y sorprendiendo con lo dicho a Julieta, prosiguió:

--¡Personalmente junto con la ayuda de las demás hadas… me aseguraré de que la felicidad toque a tu puerta… y a la de tu amado!...--.

Julieta, con lágrimas de alegría nublando su mirada, expresó:

--¡Gracias nuevamente!... ¿cómo puedo pagar todo lo que has hecho por mí?... querida Hada?...--, le preguntó al final.

Quien le respondió:

--¡Siendo felices me sentiré recompensada… recuerda, que soy el Hada Hadalú… benefactora del amor sincero…---.

Julieta, dijo extasiada:

--Nunca olvidaré lo que haces en nombre del amor… querida Hada…--, luego, agradecida, le dio un beso en la mejilla, y fue en ese instante en que Hadalú desapareció en el aire, de la misma forma en que llegó.

Pero, aunque Julieta hecha mujer, se sentía mejor por el simple hecho de no tener qué morir apenas alas pocas horas ya comenzaba a extrañar a su familia y a sus amistades, pues amaba a su mundo y a sus congéneres. Comprendía que su familia era muy importante en su vida, pero también lo era el amor que sentía por su amado.

Así pasaron los días,sintiendo que estaba profundamente atrapada en una encrucijada. Se daba cuenta cada día de lo mucho que extrañaba sobretodo a sus dos hermanas Quería contarles de su amado, pues eran aparte sus confidentes. Y con todo aquello en su mente se paraba algunas ocasiones sobre la orilla del mar, con la mirada perdida, recordando su vida bajo el gran océano.

Capítulo 4

Días Lluviosos.



Ella, ignoraba que los humanos disfrutamos de cuatro estaciones al año, aunque los habitantes del mar lo sienten en la temperatura del agua, no comprendía del todo eso de las estaciones.

Hubo días en que el inverno cubría el cielo y la lluvia no cesaba; llovía como si se hubieran abierto las compuertas del manto bendito, como si un gran diluvio cubriera nuevamente la superficie de la Tierra, mientras su amado no aparecía por ninguna parte. Le amaba tanto que sentía que la vida sin él, no le importaba.

Salía a recorrer la orilla de la playa a pesar de las inclemencias del clima con la esperanza de verle, paseando su figura toda mojada iluminada repentinamente por los fuertes rayos.

Una noche que lo buscaba desde su balcón, la luna llena, la observó y sintió como propio el dolor de la pobre sirena hecha mujer. Fue una de esas noches en que paró de llover, y quiso consolarla diciéndole al momento:

--No desesperes… sirena Julieta… verás que pronto aparece tu amado Astro Rey… y entonces comprenderás el por qué de su ausencia…--.

Y Julieta, murmuró dulcemente:

--¡Es que… le amo tanto bella luna…--, y comenzando a sollozar continuó:

--¡Que he pensado regresar a mi hogar… y pedir perdón al señor Juez… quien estoy segura de que es él mismo… el que lo ha alejado de mí…--, causando con esto la ternura de la luna llena, quien siguió escuchando:

--Pero… algunas veces…tengo el presentimiento de que volverá…--, fue entonces que Julieta no pudo contenerse, y soltó el llanto más amargo que jamás habíase escuchado, por lo que la misma luna se puso a llorar junto con ella, quien en su interior se preguntaba sobre el Astro Rey:

“¿Se dará cuenta de lo que Julieta sufre sin verle?” se cuestionaba al ver que la bella sirena convertida en mujer, comenzó a gritar desesperada:

--¿En dónde estas… porqué te escondes?...--, ya que ella ignoraba lo de las estaciones.

Los habitantes cercanos del lugar que llegaban a pasar por ahí, ahora le llamaban la Sirena del Caracol,pues corría llorando gritándole a su amado con su gran caracol, que más bien parecía un gran amuleto, y el gran eco se dejaba oír por la orilla de la playa.Todos los lugareños la escuchaban y se reían de ella, preguntándose:

“¿Será posible que el amor, sea un sentimiento capaz de volver loco de dolor a cualquier enamorado?”

Y así, pasaban las semanas y el amor de su vida no aparecía pero, una tarde en que el rumor del mar entonaba una melodía celestial, cuando había cesado la lluvia, y el arcoiris cubrió de pronto el cielo con más colores que de costumbre, al grado que parecían caramelos decorando el gran paisaje, Julieta, salió con el gran caracol entre las manos buscando nuevamente al Astro rey.

Luego de no cesar de buscarlo, horas más tarde, escuchó la voz del Hada nuevamente, quien le dijo:

--¡Ten paciencia Julieta…verás que pronto regresará tu amado, para nunca separarse más de ti…--,le aseguró esa voz conocida.

--¡Gracias por tus palabras de aliento Hada Hadalú…ya has hecho mucho por mí…--, respondió la sirena convertida en humana, tratando de ubicar entre la penumbra a su fantástica protectora.

Capítulo 5

Reencuentro.



De pronto a lo lejos,observó la figura de un barco que echaba anclas, para luego, ver acercarse a su vez a un marinero que de ahí bajó; finalmente, sintió que algo se clavaba en su pecho como una espina cuando, luego de unos minutos, lo tuvo frente a ella.

Algo le decía en su interior que estaba frente a su amado. En sus grandes ojos café marrón reconoció al instante la mirada de su gran amor, reprochándole el por qué de su ausencia:

--¡Amor mío!... ¿por qué me abandonaste?... ¡sentí morir sin tu calor!...--.

Él, le contestó:

--¡Nunca me fui de ti amada mía… te diré que también sufrí pero… en temporada de otoño e invierno…tengo que permitirle al dios trueno… al dios de la lluvia… y al dios de los rayos y relámpagos… que cumplan su misión para éste Mundo porque… todos los seres habitantes y fenómenos meteorológicos del planeta Tierra… estamos aquí con un propósito… por eso fuimos creados por el DIOS TODOPODEROSO!...--,terminódiciendo al momento en que la estrechaba entre sus brazos, apretándola fuertemente contra su pecho.

Bebiendo ambos de sus propias lágrimas con sabor a sal, en un beso, al instante se entregaron el alma. La Magia nuevamente del Hada Hadalú, había hecho el milagro,transformando por las noches al Astro Rey, en un caballeroso marinero.

En las estaciones de Otoño e Invierno él, sería un apuesto hombre venido del mar, y en las estaciones de Primavera y Verano, ella sería un hermoso girasol silvestre.

Moviendo para ello su varita, hizo así entonces que, todas las noches, ambos, fuesen a partir de ese instante, los dos seres humanos más felices de la Tierra.

Y así, un anochecer al pasar dos lunas de la siguiente Estación del año, cuando los enamorados paseaban por la orilla del mar, se escuchó una fuerte voz como la de un trueno,que llamaba a la hermosa joven:

--¡Julieta… hija…--.

Sorprendidos buscando a quien hablaba, otearon en la oscuridad hacia todos lados sin lograr de primer instante ubicar a su Padre, Poseidón.

Ella reconoció enseguida la impresionante voz de su progenitor, quien siguió:

--¡Hija…perdóname haber sido tan duro contigo pero… ya has pagado tu condena por tu desobediencia…--.

Finalmente, al lograr verlo entre la bruma de la noche, Julieta expresó:

--¡Gracias Padre… nada tengo que perdonarte!... ¡fui yo quien desobedeció tu mandato pero… sabes que fue por amor…--.

Comprendiendo eso Poseidón, volteo a mirar al marinero, para decirle:

--¡Tú… Astro Rey hecho hombre… cuida mucho a mi hija… o te las verás conmigo!…--.

A lo cual el amado hombre llegado de altamar, contestó emocionado:

--¡Señor… mi vida doy por su hija… porque la amo demasiado!…--.

Luego de asegurarse deque así fuese, despidiéndose el señor Juez, se marchó en la inmensidad de la penumbra, y, ellos, ya dentro del castillo regalo de bodas del Hada Hadalú,enamorados más que nunca, e iluminados solamente por la luna, dándose un largo beso los dos sellaron para siempre su felicidad.

Epílogo.



A los pocos días se celebró la gran boda a la orilla de la playa, en donde desde las profundidades salieron todos a la superficie para felicitar a los novios, claro, con la ayuda de la varita mágica del Hada Hadalú. Cuanto lujo y derroche de felicidad. Los novios no dejaban de bailar cuando interrumpió la voz del señor Juez, para decir alegremente pero con su sempiterna voz de trueno:

--¡Propongo un brindis por mis hijos!...--, invitando luego a la distinguida concurrencia, a acompañarlo, para rogar al Dios Creador del Universo, por la dicha plena de los dos enamorados, y, abrazando a su pequeña Julieta, les dijo con una voz que parecía bajada del mismo cielo:

--¡Hijos… hace tiempo escuché a un delfín recitar estas palabras sabias, de un gran jefe Sioux!…--, y finalizó en seguida de la misma manera:

--¡Les deseo una felicidad plena… que en su hogar reine por siempre la dicha pero… recuerden volar siempre juntos… más nunca atados entre sí!...--.

De esa forma, Julieta cuando quería, se convertía en sirena y bajaba a visitar a sus seres queridos, quienes se mostraban realmente felices de poder verla, aunque fuese de vez en vez.

Fin.

Autoría : Ma Gloria Carreón Zapata
Edición: Miguel Valdés.
Imagen tomada de Google.

INÚTIL ESPERA.

Hoy me invade aquel recuerdo  de luna y cielo estrellado  veo el cerúleo despejado  de tus ojos más me acue...