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EL RIO QUE PERDIÓ SU NOMBRE
Desde lo alto de las murallas circulares, el joven calígrafo Zaid observaba el horizonte. No veía el desierto, sino un bosque de es...
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El celaje encapotado ha zarpado y desde la cima contemplo el horizonte despejado. Mi alma se inunda de promesas pincelando el reg...
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Acíbar amargo es el olvido, un trago que quema la garganta, un vacío que se expande en el pecho. El sabor de la ausencia...

Que hermoso el pensamiento y el diseño, me encantó!!! besitos amiga
ResponderEliminarGracias mi querida amiga y gran escritora, un lujo tu visita, un abrazo desde mi bello México.
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