jueves, 29 de diciembre de 2022

PARA ESTE AÑO NUEVO

 



 

Para este año nuevo sueño

que el gran Dios del Universo

bendiga al mundo perverso

y cumpla mi gran ensueño.

Él, que de todo es el dueño

brinde la paz anhelada

que lleva falsa fachada

sé que es un sueño sureño.

En mi mente lo diseño

imagino su llegada.

 

Ya lo dijo un gran poeta

Don Calderón de la Barca

la frase lleva su marca

quien toca a diario mi grieta.

En su gran obra completa

que es un contexto barroco

por eso la frase evoco

y la anoto en mi libreta.

Pa' que la lea el profeta

y a reflexionar provoco.



Soñando siempre soñaba

que todo fuera perfecto

más del mundo fue el defecto

él la codicia abrazaba.

A su hermano asesinaba

jamás hizo lo correcto

como un diminuto insecto

al Dios, del cielo culpaba.

Así mismo se engañaba

errado fue su trayecto.

 

 

Por eso en este año nuevo

que Dios guíe nuestros pasos

he ilumine los ocasos

y mi petición renuevo.

En una oración elevo

Perdone nuestros pecados

usted es el Dios, dador

de la vida del amor.

Por usted somos amados

amado fiel Salvador.

 

martes, 20 de diciembre de 2022

MARIONETA

 

(Octava Real)



En demasía te amé, no cabe duda

 de nobleza de fanática ternura

disfrazaste tu alma pérfida criatura

al descender a tu urdimbre pobre incauta.

No pudiste dominar la tentación

más el trato que me diste me hizo gracia

al fin pude destapar tu gran falacia

al develar tu ruin réproba conducta.

 

Descubrí que fui escalón de tu ambición

anhelando ser un sapiente señor

porque de lirico fuiste un impostor

no supiste manejar bien la cuestión.

Y rimaste al revés la palabra amor

delicada expresión tan solo mía

dócil instrumento de tu osadía

marioneta fui de tu loca pasión.


 

Autora: Ma. Gloria Carreón Zapata.

Imagen tomada de Google.

 

 

lunes, 12 de diciembre de 2022

BIENAVENTURADA NOCHE BUENA.


 (En Rima Gonzalina)



Se acerca la bendita noche buena

y con ella recuerdos del pasado

cuando todas las sillas ocupadas

gala hacían de la festividad,

reunida estaba toda la familia,

rebosante alegría

uno más no cabía.

Todos en larga amorosa vigilia

gozábamos la ansiada navidad,

recuerdos añoranzas hoy ancladas

hacen mención de mi padre adorado

regresando de su larga faena.

 

A disfrutar de la sagrada cena

en honor al amado Salvador

quien dio fe de un gran reino celestial.

De nuevo traerá paz a la Tierra

ha venido, vino, regresará,

a bendecir el trigo

estando ya reunidos.

Sillas vacías nunca más habrá

será el fin de toda codicia y guerra

y de la discriminación racial:

¡Bienaventurado gran protector!

Santo, santo quien la maldad condena.

 

Por eso en esta fantástica fecha

salud, paz, amor en gran abundancia

que el gran Dios, Padre de todas las ciencias

por siempre renazca en sus corazones

bendecidos toda una eternidad.

riqueza haya en sus mesas

y estemos bien alertas.

Él, Dios, se sentará a nuestra derecha

reinará con gran verdad y justicia

consagrando las amadas ausencias

sin perder la ilusión por mil razones:

Amparar a toda la humanidad.

 

 

Autora: Ma. Gloria Carreón Zapata.


La rima Gonzalina fue creada por el escritor Deogracias González de la Aleja, y está compuesta por doce versos, endecasílabos los versos 1º a 5º y 8º a 12º con rima consonante en estos citados versos. Los versos 6º y 7º son heptasílabos y riman entre sí en asonante, evitando que dichos versos rimen a su vez en asonancia con 5º y 8º. Aunque no es así, podría decirse que consta de dos partes: la primera hasta el verso 6º y la segunda, a partir del 7º, que es repetición, en cuanto a rimas, de la primera, pero en sentido inverso o descendente. (Versos endecasílabos en cualquiera de sus acepciones) Su esquema es el que sigue: 11A, 11B, 11C, 11D, 11E, 7f, 7g, 11E, 11D, 11C, 11B, 11A.

 

 

 

 

 


miércoles, 7 de diciembre de 2022

CUANDO EL GRUÑIDO SE HIZO, ¡JO, JO, JO!

 



 

 

​Crecí en Villa de Fuente, en el Estado de Coahuila, un lugar rodeado por el Río Escondido, el cual desemboca en el famoso Río Bravo (o Río Grande) que divide Piedras Negras (Coahuila) de Eagle Pass (Texas). En aquel entonces, las callecillas eran de tierra. En tiempos de lluvia, me gustaba disfrutar del penetrante y embriagador aroma a tierra mojada. Por las noches, acostumbraba a juguetear con las fantásticas luciérnagas. En ese lugar predominaban los árboles de nogal que rodeaban la casa donde pasé gran parte de mi inolvidable infancia.

​Nuestra casa estaba situada sobre la calle Mina. Los vecinos de enfrente tenían una pequeña tienda, atendida por un matrimonio ya entrado en edad: Arturo y Carmela.

​A ella, supongo que la llamaban Carmela porque todos le decían "Doña Mela". Era una mujer atenta, educada, y aunque no recuerdo que tuvieran hijos, le gustaban los niños. Pero al señor Arturo, ¡ay, el señor Arturo!, no le agradábamos para nada. Los niños de la Villa lo asemejábamos a un ogro gruñón, por huraño y descortés.

​Yo era la que más le temía a los chillidos que pegaba cuando, algunas veces, la pelota se nos escapaba y caía en su patio.

​Al entrar a la tienda, lo saludábamos, pero no recuerdo haber escuchado siquiera una sola vez que respondiera nuestro saludo. Yo tendría unos cinco años, y lo llamaba "Doña Arturo", lo cual siempre le molestaba.

​—¡No me llamo "Doña" Arturo, niña! —Me corregía ofendido.

​—Sí, "Doña Arturo", ya lo escuché —Respondía yo, temerosa y disculpándome.

​Nunca me ha gustado que me levanten la voz; eso es lo que más detesto de una persona.

​Así que ese hombre había logrado que yo le tuviera tirria, más cuando pegaba un tremendo "alarido" para apurarnos a desaparecer de su vista, y decía:

—¡Pidan rápido lo que van a llevar y se salen, pero ya!

​Salíamos apresurados, porque lograba asustarnos tanto que a veces olvidábamos comprar algunas golosinas. Sin embargo, varias veces logré ver de soslayo cómo se reía al vernos salir corriendo y empujándonos entre sí, ansiosos por caber todos por la angosta puerta del negocio al mismo tiempo.

​Un día fui a comprar unas latas de leche condensada para que mi madre nos preparara, a mis dos hermanos y a mí, el delicioso dulce de leche y nuez que tanto nos gustaba. Era la temporada en que el árbol de nogal dejaba caer su suculento y nutritivo fruto.

​Al entrar a la tienda, vi que solo se encontraba "Doña Mela" atendiendo el mostrador, y sentí un gran alivio. Pero como los niños son curiosos, le pregunté por el señor Arturo.

​—Él está en cama —respondió ella, con una sombra de preocupación—. Tiene días que no quiere comer nada y eso me tiene acongojada.

​Al llegar a casa, le comenté a mi madre que el vecino se encontraba delicado de salud. Tomé mi pequeña canasta y me dirigí al patio a recoger los deliciosos higos, granadas y nueces de nuestra cosecha. Pero esta vez no eran para repartir a mis amiguitos.

​Me crucé la calle y fui a entregarle la canasta a Doña Mela. Ella, al abrir la puerta, se sorprendió de que esa tarde no fuera acompañada de mis "cuatachos", como ella llamaba a mis amigos. Le entregué la pequeña canasta y le pedí de favor que se la diera a "Doña Arturo". Ella, esbozando una dulce sonrisa, agradeció el gesto y me acompañó hasta cruzar la calle de regreso a casa.

​Se acercaba la víspera de Nochebuena. Una de esas tardes en que jugábamos pelota en la calle, el señor Arturo nos llamó.

​—¡Acérquense, niños! Quiero decirles algo muy importante.

​Sorprendidos y temerosos a la vez, escondiéndonos unos detrás de otros, nos acercamos hacia donde él se encontraba.

​—Les he organizado una posada navideña para este sábado. Espero que ningún niño falte —dijo, ¡y sonaba emocionado!

​Mirándonos unos a otros con asombro, solo asentimos con la cabeza y luego nos retiramos de su, hasta entonces, nefasta presencia.

​El día señalado nos presentamos a la hora indicada. Su esposa y él ya tenían colgada la piñata. En un canasto estaban las bolsitas de dulces, y las mesas estaban arregladas con manteles de plástico decorados con imágenes navideñas.

​Esa tarde fue inolvidable. El ogro se había convertido en un simpático Santa Claus. Aunque me di cuenta de que el traje le quedaba corto, la barba de algodón no me dejaba ver si sonreía o si conservaba la mueca de amargura que traía pintada en su rostro casi a diario.

​De pronto, un tremendo grito me hizo pegar un gran susto:

​—¡Jo, Jo, Jo! —Se dejó escuchar, y luego: —¡FELIZ NAVIDAD!

​En medio de tanta algarabía, apenas alcancé a escuchar las palabras que decía, pero creo que eran estas:

 

​Esta Navidad les deseo

dicha y prosperidad.

Niños de mi Villa, ¡los amo!

y nunca los podré olvidar.

Gracias por hacerme feliz

y les juro que nunca más

volveré a gritar.

​Todos los asistentes, que éramos muchos, nos miramos sorprendidos y corrimos a abrazar al ogro que tantas veces nos había asustado con su mal carácter y sus gritos.

​—¡Feliz Navidad! —gritábamos todos al unísono.

​Después de romper la piñata, comimos unos deliciosos tamales que la misma Doña Mela nos había preparado con tanto amor, acompañados de un delicioso y humeante champurrado. Santa, quien había dejado de ser el ogro, nos iba entregando las bolsitas repletas de colaciones, cacahuates, naranjas y demás dulces.

​Cuando tocó mi turno de entrega, me regresó la canasta en la que le había llevado los higos, granadas y nueces. Me miró a los ojos fijamente por un momento y solo murmuró:

​—Gracias, pequeño diablito —(Ese apodo me hizo sonreír).

​Al abrazarme, vi a través del disfraz cómo unas cuantas lágrimas escapaban de sus ojos rodando por su adusto rostro.

​Y desde esa vez, cumplió la promesa de nunca más volver a gritar como loco desaforado.



 

 

Autora : Ma Gloria Carreón Zapata.

@copyright.

 

 

lunes, 5 de diciembre de 2022

VERSOS PARA EMILIA

 




(A mi pequeña bisnieta)

 

Ángel que llegó del cielo

a iluminar nuestras vidas

brindas amor y consuelo

y en el corazón anidas.

 

Tierna niña, dulce, bella

de abuela y de bisabuela

por donde vas dejas huella

dulce ensueño que se anhela.

 

Por eso esta noche buena

a Dios, vamos a pedirle

que sea una noche serena

honra vamos a rendirle.

 

Te otorgue sabiduría

y por siempre te bendiga

de noche tarde de día

¡Siempre el amor te persiga!

 

 

Autora: Ma. Gloria Carreón Zapata.

© (Copyright)

05/12/2022

sábado, 3 de diciembre de 2022

FELICIDAD

 






Esa tarde cuando el arcoíris bañaba la montaña.  De mi alma teñida de anhelos brotaban hálitos de felicidad, te imaginaba junto a mí entusiasmado. Luminosos destellos cubrían el horizonte, era el amor que abrazaba mi corazón y yo, ni sospechaba.

Llegaste a mi vida alejando la gris melancolía. Cuando la sonrisa se escondía en lo profundo de una mueca y un velo de pesimismo cubría mi rostro. Aquel ayer se escabulló hacia el limbo del olvido, ante el bien que ahora se ha posado en el umbral de mi vestido. Llegaste tú, pincelando mi vida de animados matices. Chispazos de esperanzas y sabores plasmaste en mi boca y en el alma.

Hoy mi comportamiento es diferente, disfruto del más mínimo detalle, risas sonoras y brillos celestiales. Mis labios y mis ojos cantan al compás de la aurora que me mira desde lontananza cuando surca la colina, y me quedo inmóvil disfrutando del extenso paisaje.

- ¡Felicidad! -creí que nunca te alcanzaría. Ahora te aprisiono entre mis manos. Cerré mi puño para que no te escaparas y te beso también agradecida.

Eres mi cetro de destellos de ocasión cuando contigo engalanada canta la mañana. Me asomo a la vida con una sonrisa grabada y aferrada a ti cruzo la savia que me muestra visiones proféticas de fértil ensoñación.

Antaño, mi triste rostro no era capaz de regalar una sonrisa. Hoy llegas tú, y te posas en mis labios ahuyentando las penas acumuladas en mi alma. Paz, gozo, esperanza se mudan ataviadas. Inquilinas que cantan en el fondo de mi alma, gritan al mundo que el corazón reboza de bonanza contemplándote cada mañana ilusionada. ¡Quédate!, no te vayas destello que hoy llegas a iluminar mi espíritu.



Autora: Ma. Gloria Carreón Zapata.

Imagen tomada de Google

jueves, 24 de noviembre de 2022

ODA A PABLO MILANÉS

 



(Décimas)


A ti inmortal cantautor

con nueva trova cubana

haz hechizado a la Habana

cantando al primer amor.

Fue admirable tu labor

en calidad y belleza

exaltaste la pureza

como buen opositor.

Innovador trovador

de sentimiento y nobleza.

 

Del corrupto fuiste presa

víctima del dictador

del sistema opositor

hoy que la Tierra te besa.

En verso el poeta expresa

con sublime admiración

al enfrentar la opresión

su sensible alma confiesa.

De insurrectos hay remesa

¡Viva la Revolución!

 

 

Autora: Ma. Gloria Carreón Zapata.

Imagen de Google.

 

lunes, 21 de noviembre de 2022

EL VERSO QUE LLORA.

 




Lánguido arrullo que en el alma guardo

e intento describir en simples versos

la remembranza en pétalo de nardo

navegando en íngrimos universos.

 

Cuando la tarde grisácea torna

intrépida contra morriña lucho

a mi ser y al intelecto trastorna

triste lamento del silencio escucho

 

Lírica estrofa elegía que adorna

sin métrica ni mucho menos rima

azul nostalgia que al viento soborna.

 

Alusión delatora que sublima

de fulgentes flores la noche adorna

tiene rima que al corazón lastima.

 

Autora: Ma. Gloria Carreón Zapata.

Imagen tomada de Google.

sábado, 19 de noviembre de 2022

HOY TE PROPONGO.

 




Subir la cuesta de las águilas contigo

ir por el Zócalo tomados de la mano

serás mi ocre otoño radiante verano

 y por siempre serás mi tibio abrigo

 

De carantoñas rebosarán mis vacuas cestas

que un divino halo de luz nos ilumine

sin que el destello de inspiración termine.

ahí me brindarás sabias respuestas.

 

Sacaremos nuestras plumas y su tinta

plasmará los más puros sentimientos

ávidos nuestros labios se unirán sedientos

matiz que ni el aciago tiempo despinta.

 

El beso dado que en gemido no termina

en mi vientre despertará a la durmiente pasión

 por siempre serás el dueño de este corazón

y quedarás grabado eternamente en mi retina.

 

 

Autora: Ma. Gloria Carreón Zapata.

Imagen tomada de Google.

 

 


viernes, 18 de noviembre de 2022

ROMANCE A AQUEL AMOR

 



Te amé mucho nos quisimos

debajo de aquel vergel

en que me brindaste un beso

con dulce sabor a miel

dicha brotó desde adentro

nos envidió aquel laurel

la tibieza de tus mimos

fueron muchos a granel

desde entonces señor mío

mi alma sigue siendo fiel

porque querer solo tú

has explorado el dintel

de mi boca de mis ojos

semejantes a un clavel

hoy rememoro aquél nombre

del gran escritor aquél

que me amó como bien se ama

a mujer de otro nivel.


Autor: Ma. Gloria Carreón Zapata.

LO QUE MI ALMA SIENTE.

 

(Zéjel)

 

¡Pretendo robarte el tiempo

brindarte mi sentimiento!

 

Así amarte eternamente

besarnos muy suavemente

porque te llevo en mi mente

y no solamente es cuento.

 

¡Pretendo robarte el tiempo

brindarte mi sentimiento!

 

Eres mi mayor tesoro

porque te quiero y te adoro

y nuestro gran amor valoro

tú me amas igual presiento.

 

¡Pretendo robarte el tiempo

brindarte mi sentimiento!

 

Autora: Ma. Gloria Carreón Zapata.



Nota: 

“El zéjel (زجل‎), zaÿal “melodía”, es una composición de la lírica tradicional arabigoandaluza escrita en árabe vulgar, caracterizada por ser cantada por un coro y solista, acompañada de música y, a veces, por baile, y conformada en su estructura más simple por un estribillo de dos versos al que le siguen otros tres versos de distinta rima a la del estribillo, pero igual entre ellos, y que conforman la mudanza, y un cuarto verso de vuelta, que anuncia la repetición del estribillo por el coro: aa bbb a (aa)”.


WALDINA


 





El Refugio de los Recuerdos


 

​El viento fresco de la mañana acarició su rostro y despeinó su larga cabellera alba. Entró ululando por las rendijas de la cabaña, alborotando las cortinas que, suspendidas del dosel, danzaban a su compás. Waldina se quedó inmóvil, con la mirada fija en ese baile de telas, hundida en el laberinto de sus propios pensamientos.

​Tras un momento, se puso de pie y se dirigió a la pequeña mesa lateral. Sobre ella descansaba el retrato de un joven muy apuesto. Lo tomó con la delicadeza de quien sostiene un tesoro frágil, acariciándolo y oprimiéndolo contra su pecho. No pudo evitarlo: una lágrima cálida rodó por sus mejillas. Así transcurrían sus días, habitando el eco de los recuerdos.

​Había ocasiones en que la lectura era su único refugio. Le gustaba tanto Bécquer que recitaba de memoria pasajes de su leyenda toledana, La Ajorca de Oro, que antaño leía junto a su antiguo enamorado:

 

​«Él la amaba; la amaba con ese amor que no conoce frenos ni límites; la amaba con ese amor en que se busca un goce y solo se encuentran martirios; amor que se asemeja a la felicidad, y que, no obstante, diríase que lo infunde el cielo para la expiación de una culpa».

 

​Suspiraba, enjugándose los ojos, para luego repetir el texto una y otra vez. Buscaba en las palabras del poeta una explicación a la injusticia que la vida había cometido con ella. Aún podía sentir el olor a salitre y brea de aquella tarde gris en el muelle. Ramiro, su marinero, le había prometido que sería su último viaje; que, al volver, la tierra firme sería su único hogar. Ella lo vio subir a la embarcación con esa sonrisa que desafiaba a las tormentas, pero el horizonte se tragó el barco. Días después, solo regresaron los restos de madera astillada y el silencio de las autoridades. No hubo cuerpo que enterrar, ni tumba donde llorar; solo el rumor del oleaje que, desde entonces, le pareció una voz llamándola por su nombre.

​Buscando paz, Waldina solía caminar por la ribera. El murmullo continuo del agua arrastrando las piedras se asemejaba a una melodía celestial que se expandía por toda la campiña. Ese fluir eterno y el lozano frescor del verde la trasladaban a un mundo mágico, haciéndola sentir libre como las aves, como el mismo viento.

​Se dirigió al huerto para recoger repollos, frutas y hierbas de olor. No se arrepentía de haber dejado la gran urbe; era feliz en el campo donde pasó su infancia. Su padre le había heredado ese pequeño paraíso perdido en la serranía y le había enseñado los secretos de la tierra. Había aprendido a sobrevivir y a convivir con el dolor que la visitaba a diario. Huía del bullicio, del estrés y de la violencia que eran el pan nuestro de cada día en la ciudad.

​—No me arrepiento de esta decisión. Aquí, yo decreto mis propias leyes —pensaba para sí.

​Su aislamiento solo se interrumpía con la visita de Vicente, hijo de una antigua amiga. El joven llegaba cargado de comestibles y de insistentes consejos.

—Waldina, esto no es vida —dijo Vicente en su última visita, mirando con desaprobación las sombras de la cabaña—. Los seres humanos somos sociables por naturaleza, no podemos vivir aislados. En la ciudad tienes hospitales, seguridad... aquí solo te escucha el río.

​Waldina sonrió con una lucidez que incomodó al joven.

—Confundes la compañía con la presencia, Vicente. En la ciudad estaba rodeada de gente y nunca me sentí más sola. Aquí, hablo con el viento y me contesta. Tu mundo corre detrás del tiempo; el mío deja que el tiempo pase. No soy una isla, soy parte de la montaña.

—Es una locura romántica —insistió él—. Estás viviendo de fantasmas.

—Prefiero un fantasma que me amó, a una multitud que no sabe quién soy.

​Vicente se marchó, pero ella permaneció firme. Había aprendido el lenguaje de la naturaleza. La tierra le brindaba paz y sabiduría al sentirse cerca, cada día, de su leal recuerdo.

​En invierno, disfrutaba de la soledad frente a la chimenea con la leña que ella misma cortaba en verano. A veces, abría su álbum de fotografías e interrogaba al tiempo: ¿Qué habría sido de él? Entonces la abrazaba la nostalgia, remontándola a los años en que soñó ser feliz junto a Ramiro.

​Al caer la noche, se paraba frente a la ventana a contemplar el inmenso manto estrellado. Revivía los juramentos de amor que su amado le profesara un día, palabras que se habían perdido en el extravío del mar pero que en su memoria seguían intactas. La vida le había enseñado que nada es permanente y que, al final del camino, una sola es dueña de sus propios recuerdos.




Autora: Ma. Gloria Carreón Zapata.

@copyrigth


PALABRA VACUA.

 


 

Una palabra es plata y el silencio es oro

cuando callar se debe se atesora

y la palabra no debe entrar a deshora,

convirtiéndose solo en un eco sonoro.

 

Cuando el vocablo es vacuo ¡calla!

si dormido el amor se encuentra

porque en el alma profundo se adentra

convirtiendo al ser en un canalla.

 

Si el sentimiento es plata, ni caso

si oro, al ser humano emociona

y a los enamorados seduce y fusiona

aun amándose en el ambarino ocaso.

 

Bajo la inmensa luna plateada

sobre el destello de luz que desprende

áureo, la ardiente pasión enciende

hasta el comienzo de la nueva alborada.

 


Autora: Ma. Gloria Carreón Zapata.

Imagen de Google.

BOGANDO EN LA OMISIÓN


(Fractal Galaico de rima consonante)

 



Extraño tu mirada dulce tierna

esa risa sonora

que de tu rostro aflora

mi mirada devora

tibios mimos explora

caricias mi alma añora

con celsitud adora

 interroga a la aurora:

¿Acaso es que en la frigidez inverna?

 

Queman los rayos del sol cuando antaño

cálido acariciaba

con amor me miraba

con gracia me llevaba

cuánto, cuánto me amaba

por mis besos clamaba

en mi cuerpo bogaba

este amor acunaba:

hoy lo desconozco se ha vuelto huraño.

 

En el olvido la noche dormita

oculta de la luna

hoy la omisión acuna

sin esperanza alguna

no tuvo la fortuna

hoy ni ilusión alguna

pues solamente es una:

quien esta vez sus versos te recita.

 

Autora: Ma. Gloria Carreón Zapata.

Imagen tomada de Google.






Nota: 

Creación de rima: Amalia Lateano,

seudónimo GALA GROSSO

No por los acentos.

2.- Está compuesta por ocho versos.

3.- El primero y octavo son endecasílabos . Acento obligatorio en sexta y décima.

4.-Rima : asonante o consonante, o blanco.

5.- En ambas , el primer verso rima en consonante con el octavo:

6.- Pongo los ejemplos.

7.- Lleva título

 

Está Registrada en Julio del 2012, en Safe.

jueves, 17 de noviembre de 2022

BEBIENDO DE TU BOCA.

 



(Zéjel: Estrofas de arte menor)

 

Bebiendo voy de tu boca

amén que al placer provoca.

 

Desde que estás a mi lado

eres fiel enamorado

gusto a mi vida has causado

que amarte al alma disloca.

Bebiendo voy de tu boca

amén que al placer provoca.

 

Sin ti la vida es un páramo

conmigo mi señor mi amo

por tu amor dicha derramo

volviéndome de amor loca.

Bebiendo voy de tu boca

amén que al placer provoca.

 

Eres anhelo soñado

vas de mis besos preñado

al sensible órgano atado

que a amarte solo se enfoca.

Bebiendo voy de tu boca

amén que al placer provoca.

 

 

Autora:  Ma Gloria Carreón Zapata.

Imagen tomada de Google.

TORRENCIALES DE MOMENTOS.



 

.




“La vida está hecha de momentos”

¡No te pierdas el ahora!

 

Veníamos de regreso después de visitar el Palacio Real de Olite, en la provincia de Navarra, cuando de pronto, nos alcanzó un torrencial aguacero, mismo que impedía la visibilidad, más no nuestra felicidad. Vicente orilló la furgoneta para guarecernos debajo de unos jóvenes árboles que se encontraban a la orilla de la carretera, relámpagos y truenos amenazantes desafiaban esa hermosa y veraniega tarde del mes de julio. Los continuos relámpagos nos daban de frente y yo aterrada ante aquel diluvial me refugiaba en mi amado quien me cubría con sus recios brazos cariñosamente. Vimos que otros coches se estacionaban a nuestro lado, resguardándose igual, del tremendo chubasco. El granizo del tamaño de una pelota de golf, no dejaba de golpear la furgoneta por todos lados amenazante.

--¡Vámonos cariño!, antes de que nos quedemos atascados en este lugar, no sea que estos árboles nos caigan encima— Dijo mi amado.

Bajo aquel terrible chaparrón seguimos adelante tratando de llegar al pueblo que no estaba muy lejos de ese lugar. Al llegar, grande fue nuestra sorpresa al ver que el pueblo estaba anegado de agua, como si el Río Ega hubiera vaciado su bendito líquido sobre San Adrián, Navarra. En tanto mi amado como pudo aceleró a toda velocidad la furgoneta, sabía que si se detenía nos quedaríamos varados en medio de la torrentera.

Al llegar a casa después de un buen baño y de disfrutar de un delicioso té, nos recostamos, abrazados amándonos y conversando sobre el incidente, así como también de nuestro bello recorrido por el hermoso y majestuoso castillo de estilo gótico, sus estancias, galerías, jardines y patios construidos con los más nobles materiales y acabados con una profusa decoración. Desde lo alto de las torres pudimos apreciar las vistas del casco urbano y los viñedos que lo rodean.  Grande fue mi admiración por esa lujosa fortaleza, imposible de describir todo ahora, lo que sí sé es que se dice que Olite, es la capital del vino de Navarra, como también sé cuánto disfrutamos de nuestro recorrido y sobretodo de su bello jardín colgante en el cual nos tomamos muchas fotografías. Testigos fieles de esa estival tarde imposible de olvidar.

Pronto comenzarían las fiestas y yo vestiría de ropas blancas y mi pañuelo rojo al cuello, como toda una “navarrica”, como decía la dulce Catalina, la madre de mi amado. Quien al vernos salir de paseo en las tardes se asomaba feliz por la ventana para vernos de lejos y no se retiraba hasta perdernos de vista, disfrutando de ver lo mucho que nos amábamos.  Recorrer las calles del lugar y disfrutar de sus bellos ciudadanos fue sensacional, yo del brazo de mi amado disfrutaba de tanta maravilla.

Sobretodo nuestros paseos por la orilla del caudaloso Río Ebro bajo el sol matutino, mismo que nos bañaba con su energía. Escuchar el melodioso canto de las aves, que era como si me dieran la bienvenida con sus dulces trinos. Si de noche sentados sobre la banca del puente viejo disfrutando de nuestro bendito amor y del paisaje que nos brindaba el estrellado firmamento. El verde no se hizo esperar mostrándome sus prodigios, esos vetustos árboles testigos fieles de tantas historias de amor, además de la nuestra. Ver la felicidad reflejada en el rostro de mi amado orgulloso de nuestro bendito amor, no tiene precio, me hacía sentir tan dichosa. Ahora pienso, ¿qué puede haber en esta vida más digno para el ser humano que sentirse amado, respetado y valorado?

 

 

Autora: Ma. Gloria Carreón Zapata.

viernes, 11 de noviembre de 2022

¡NO AL PLAGIO!

 





(Rima Jotabé)

 

Fluye el verso cual agua danzarina

romántico inquieto tal musa ondina.

 

 Inefable juega sobre el celaje

vestido de rima de suave encaje

expuesto al ataque del gran pillaje

quien también se apropia hasta del paisaje.

 

No obstante, oculto espera el gran momento.

de despojarle al vate hasta el acento.

 

Simula ser amiga hada madrina

utiliza guarida de espionaje

camuflado en un perfil fraudulento

 

Solo quise decir

igual son víctimas de editoriales

las que acechan por todos los portales.


Autora: Ma. Gloria Carreón Zapata.

Imagen de Google.

 

miércoles, 9 de noviembre de 2022

OJOS AMOROSOS DIVINOS

 

 


Bajo el destello de albores

sonríen esos tus ojos

entrañables y guiadores

causantes de mis antojos.

ojos negros hechiceros

guiadores de mis senderos

quienes como libro abierto

indagan en mi desierto

cantándome van de amores.

 

Miríficos cristalinos

donde los míos navegan

a este tu amor se entregan

sobre los campos verdinos

yo los amo por sinceros

pues son como mis jilgueros

que al aparecer el día

por verme tienen manía

son amorosos divinos.

 

Autora: Ma Gloria Carreón Zapata.

© (copyright)

 

NUESTRO ENCUENTRO EN COYOACÁN

 


 

Esa tarde de mayo en Coyoacán

entre tanta gente nuestra miradas

se abrazaban de lejos con afán

quedando en el silencio atrapadas.

 

Latiendo el corazón a mil por hora

entre romanzas de besos se unieron

y nos encontró la risueña aurora

quien a abordarnos cada vez se empeña.

 

En la plaza de la iglesia la conchita

 juramos esa vez amor eterno

bajo el tañer del timbre de la ermita

nos dimos aquel beso dulce y tierno.

 

Hoy vagan los recuerdos por mi mente

haciendo ovación a aquel gran amor

que en mi vida por siempre está presente

inolvidable, sincero, mimador.

 

Autora: Ma. Gloria Carreón Zapata.

© (copyright)

Imagen tomada de Google.

 


lunes, 7 de noviembre de 2022

DON PERFECTO

 






(Sátira en Décimas)

 

Tiburcio escupe cianuro

creyéndose Don perfecto

sin ver que carga un defecto

oculta su lado oscuro.

Va rezando su conjuro

en su larga procesión

escupe su maldición

en ella lanza cloruro

Le dicen higo maduro

no es más que un viejo ratón.

 

Pues ya se le va el avión

sobre todo, en el amor

pues se las da de señor

y grita a todo pulmón.

Eso sí, es muy besucón

le dicen la Sor metiche

Cuando se cuelga el fetiche

por el largo callejón.

Para causar impresión

se pone al cuello un tiliche.

 

Autora: Ma. Gloria Carreón Zapata.

Imagen de Google.

 

MICA.

  (La Guardiana del Pollo Dorado)   ​En un vecindario que parece tranquilo, existe una liga secreta de vigilantes. Su líder no lleva c...