miércoles, 16 de octubre de 2019
MI INFANCIA.
LAS HOJAS DE MIRAR. (Narrativa Corta)
En un castillo de sombras habitaba un rey ciego junto a sus
tres hijos. Desesperado, consultó a una vieja hechicera, quien sentenció:
—Majestad, el remedio cruza el mar; es una planta milagrosa llamada “las hojas
de mirar”, pero el camino es un nido de peligros.
El rey envió a su descendencia en busca del milagro. Los
dos mayores, de alma perezosa y corazón turbio, se rezagaron, mientras el menor
cabalgó sin descanso hasta hallar la planta. Al ver su regreso triunfal, la
envidia emponzoñó a los hermanos, quienes decidieron que el precio de la gloria
de su padre era la sangre de su hermano. Con una piedra segaron su vida y
ocultaron el cuerpo bajo la tierra fría.
Al volver al castillo, entregaron las hojas al anciano.
—Vuestro hermano se ha perdido en la bruma —mintieron. Sin embargo, al rozar el
rey el prodigio, las hojas no trajeron luz a sus ojos, sino una melodía
espectral que brotaba de sus nervaduras:
“Mis hermanos me han matado por las hojas de mirar...”
El rey, recuperando la vista solo para presenciar la
traición, lloró lágrimas de hiel y, sin temblar, dictó la sentencia de muerte
para los fratricidas.
CABALLERO DE GRAN VALÍA.
TODO TIENE UNA RAZÓN DE SER.
MI AMADO.
LA CIUDAD DE HALLOWEEN ( Cuento Infantil, Juvenil)
En tanto la madre terminaba el pastel de frutas secas y zanahoria que tanto les gustaba. John ya bañado se terminaba de arreglar. Esa sensación de euforia que sintió al ponerse el traje era algo desconocido para él, era más bien como una premonición.
Y una fuerza misteriosa traspasara el espejo queriendo engullirlo. Fue en ese preciso momento que escuchó los gritos de su madre.
Que sus habitantes eran en su mayoría mujeres, obesas, delgadas, altas y pequeñas de narices arqueadas y puntiagudas casi del tamaño de un plátano. En su mayoría con verrugas en la punta, de piel verdosa, sus ojos sesgados y pequeños brillaban en la oscuridad. Sus dientes eran afilados y vestían de color negro todas.
Unas de esas mujeres de sombreros largos preparando brebajes humeantes que depositaban en grandes frascos, John estaba confundido. No comprendía porque había perdido el miedo, en ese instante se sentía fuerte y audaz, estaba impresionado viendo todo lo que esas mujeres hacían, de pronto se dejó escuchar un grito muy fuerte.
Él voló hasta detenerse en lo alto de un cerro y fue ahí donde comenzó la feroz lucha, el mago malvado ya arrepentido de haber utilizado al niño contra las maléficas brujas, fue en ese mismo instante en que John sintió que le desgarraban el hombro, al tiempo que era alcanzado por una de las hechiceras que le hundió las uñas en el cuerpo.
TU ESENCIA EN MI AMÉN.
CERCA ESTÁ LA LUZ.
HASTA MÁS ALLÁ DEL INFINITO.
POR ESO Y MUCHO MÁS.
MALEFICIO.
Don José lo invitó a pasar la noche con ellos, otro día lo iría a dejar a la central camionera, él mismo le compararía el boleto para que se reuniera con su familia, si es que aún la tenía.
EL DIÁLOGO CON LA NOCHE Y EL SILENCIO.
Lacera el alma tu ausencia bendita y quema el pecho la luz de tu fuego es un altar donde sufro y me entrego a la memoria que sua...
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El celaje encapotado ha zarpado y desde la cima contemplo el horizonte despejado. Mi alma se inunda de promesas pincelando el reg...
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Acíbar amargo es el olvido, un trago que quema la garganta, un vacío que se expande en el pecho. El sabor de la ausencia...










