jueves, 6 de agosto de 2026

EL SACRIFICIO Y EL AMOR DESINTERESADO Y EL MASOQUISMO MORAL.

 





Ensayo.



​En el corazón de Humillados y Ofendidos late una de las exploraciones más dolorosas y complejas de Fiódor Dostoyevski: la naturaleza del amor abnegado llevado hasta sus últimas consecuencias, donde la renuncia personal se convierte casi en una forma de expiación.

​El rol de Vania y el amor vicario.

​Iván Petróvich (Vania), quien actúa como alter ego del autor y a la vez como narrador testigo y partícipe, representa el arquetipo del observador sacrificado. Vania está enamorado profundamente de Natasha (Yelena Nikoláyevna), pero el destino de ella está atado a Alesha, el hijo del despiadado príncipe Valkovski.

​En lugar de reclamar un espacio para su propio afecto, Vania asume un papel insólito: se convierte en el confidente, el protector y el puente emocional entre los amantes, incluso cuando Alesha tortura indirectamente el corazón de Natasha con su inmadurez, su debilidad de carácter y su incapacidad para sostener un compromiso firme. Para Vania, la felicidad de Natasha es prioritaria, lo que ilustra una forma de amor tan desinteresado que roza la anulación del propio "yo".

​La abnegación como dignidad y condena.

​Dostoyevski no presenta este sacrificio como un acto meramente heroico o romántico y sencillo; lo dota de una profunda ambivalencia psicológica. En los mundos del autor ruso, los personajes que sufren en silencio y aceptan la desgracia con una paciencia infinita a menudo rozan lo que la crítica ha denominado el masoquismo moral.

​Nikolái Serguéievich Ikhméniev (el padre de Natasha) experimenta un dolor análogo cuando su hija huye con el hijo de su peor enemigo. Su orgullo herido choca violentamente con su amor paterno incondicional, demostrando cómo el sufrimiento puede convertirse en el único motor vital que le queda a un hombre despojado de su honor social.

​Natasha, por su parte, se entrega a un sufrimiento casi devocional por Alesha, sabiendo que él es voluble y que el padre de este la desprecia. Su sacrificio no nace de la ingenuidad absoluta, sino de una convicción trágica: siente que su destino es amar y perdonar, aunque ello signifique su propia destrucción emocional.

​El eco del folletín y la raíz del alma rusa.

​Escrita bajo las exigencias de la publicación por entregas (folletín), la novela utiliza los recursos del melodrama romántico (amores contrariados, cartas secretas, huidas y reconciliaciones dramáticas), pero los eleva mediante una disección implacable de la psique. El sacrificio en Dostoyevski nunca es estéril; es el campo de batalla donde se mide la verdadera estatura moral de los seres humanos. Frente al egoísmo cínico y depredador del príncipe Valkovski —quién solo ve a los demás como herramientas de uso y consumo—, los "humillados" contraatacan con su capacidad de amar, perdonar y sacrificarse, manteniendo una dignidad espiritual que sus opresores jamás podrán corromper.

 

 

Por Ma Gloria Carreón Zapata

MI PADRE, MI HISTORIA

 





 

El Legado Invisible que Nutre el Alma.

​Hay enseñanzas que no se escriben en papel ni se guardan en cofres de seguridad; se imprimen en el pulso de la vida y se convierten en la brújula de cada paso. Recordar a un padre desde la gratitud y la ternura es reconocer que su presencia trasciende el tiempo, habitando en los valores que dejó sembrados como un refugio incorruptible.

​Renunciar a la ambición desmedida y a la envidia es el primer acto de libertad que un ser humano puede concederse.

Nos libera de la pesada carga de mirar lo ajeno y nos devuelve la mirada hacia lo esencial.

 Cuando se comprende que el conocimiento es el verdadero "ábrete sésamo" capaz de abrir cualquier puerta del entendimiento, se valora la educación no como un medio para acumular títulos, sino como una herramienta de emancipación y dignidad.

​El altruismo y la resiliencia son las otras dos grandes herencias de ese legado.

 Enseñar a buscar la felicidad, y a tener el valor de recomenzar tras cada tropiezo, es un acto de amor profundo que confía en la fortaleza de los hijos. Equivocarse no es un fracaso, sino la prueba innegable de que se está viviendo con intensidad y autenticidad.

​Al final, la mayor riqueza no se mide en metales preciosos ni en cuentas bancarias, sino en la paz de la conciencia y en la plenitud de una vida construida con propósito.

 Poseer lo suficiente para caminar con ligereza y vivir en armonía es la cúspide de cualquier aspiración humana. Quien abraza este camino descubre que el éxito más duradero es, sencillamente, saberse en paz con uno mismo y con los propios sueños.

Herencia de mi amado padre

LA PARADOJA DE ENTREGAR EL ALMA EN UN TERRITORIO BALDÍO.

 




 

​Hay un momento de quietud dolorosa pero profundamente revelador en el que el espejo nos devuelve una imagen inesperada, la de alguien que se ha desvivido por completo para sostener un vínculo, solo para descubrir que habitaba en la sala de espera de otra vida.

​Cuando el amor se convierte en una moneda de sacrificio unilateral, donde todo lo que ofrecemos, nuestro tiempo, nuestra atención, nuestras mejores intenciones, choca contra el muro invisible de la indiferencia, la realidad suele golpearnos con la fuerza de una revelación.

No duele tanto el hecho de no ser la prioridad; duele la lenta toma de conciencia de haber aceptado las sobras de un afecto intermitente, esos momentos calculados únicamente para calmar la soledad ajena.

​El alto precio de la espera.

​En esa dinámica de entrega desmedida, ocurre un desvío silencioso y peligroso, nos abandonamos a nosotros mismos.

​El teléfono se convierte en un altar invisible donde depositamos nuestra paz mental. Cada destornillador en la pantalla, cada notificación vacía, se vuelve un recordatorio de nuestra propia postergación. Descuidamos nuestros proyectos, silenciamos nuestras pasiones, apartamos a nuestros afectos más leales y dejamos de habitar nuestro propio presente por vigilar una puerta que rara vez se abre.

​Estar a la espera de una migaja de tiempo es, en el fondo, una forma de exilio voluntario. Es olvidar que nuestra existencia tiene un peso propio, una belleza intrínseca que no necesita ser validada por la aprobación o la atención tardía de quien no sabe valorar lo que sostiene entre las manos.

​¿Qué debemos hacer?

​La respuesta no habita en el rencor, sino en el despertar. Cuando comprendemos que no hay esfuerzo suficiente capaz de llenar un vacío que el otro no desea sanar, el camino exige un acto de absoluta valentía.

​Reclamar la dignidad del propio tiempo:

 Entender que los días son irrecuperables y que cada minuto invertido en la mendicidad afectiva es un recurso robado a nuestro propio crecimiento y alegría.

​Volver la mirada al interior:

 Reencontrarnos con aquello que fuimos antes de reducir nuestro universo a la expectativa ajena. Nuestros espacios, nuestros refugios creativos, nuestros afectos genuinos y nuestra propia compañía.

​Entender que el amor propio no es una opción, es el punto de partida.

No se trata de cerrar el corazón con amargura, sino de aprender a custodiarlo con la certeza de que nadie merece habitar en nosotros si no está dispuesto a ofrecer reciprocidad, respeto y presencia real.

​“Cuando el amor deja de ser un refugio compartido y se convierte en una condena de espera, el acto más revolucionario que podemos cometer es darnos la vuelta, recogernos los pedazos y elegirnos, por fin, a nosotros mismos.”

 

 

Por Ma Gloria Carreón Zapata

@copyright

Imagen de Googl

ROMANCE PARA ANASTASIA



 


​El cielo de Minnesota,

donde el frío cruza el viento,

crece el alma de esta joven

de noble y fiel sentimiento.

​Con veintiún años cumplidos,

cuatro de agosto marcado,

el ayer dejó en su vida

un recuerdo venerado.

​Estudiosa y dedicada,

trabajadora y atenta,

va labrando su futuro

con la fuerza que sustenta.

​Lleva en su sangre dos mundos

que se abrazan con orgullo:

la raíz de la alemana

y el calor de este terruño.

​Y aunque creció lejos de ella,

ama con gran ilusión

los sabores y los platos

de nuestra rica sazón.

​Es Anastasia la joya

de una estirpe tan hermosa,

inteligente y amable,

luminosa y primorosa.

​Que la vida te sonría

en esta hermosa jornada,

¡felices veintiún años,

mi bella sobrina  amada.



¡Feliz Cumpleaños!


Autora : Ma Gloria Carreón Zapata

@copyright

Con todo mi amor y cariño para mi amada sobrina Anastasia Sorensen Carreón.

04/08/2026

AL AMOR MÁS GRANDE DE MI VIDA.

 



 

 

​Si el tiempo es un río que no vuelve, tú eres la orilla donde mi alma decidió detenerse para siempre. No hay distancia que logre enfriar la hoguera que encendiste en mi pecho, ni memoria en el mundo capaz de borrar el eco de tus pasos en mis adentros.

​Eres el principio y el destino; el refugio donde convergen los años, la juventud que no se extingue y la madurez que te abraza con gratitud infinita. Amarte ha sido la certeza más hermosa de mi existencia, la prueba luminosa de que el universo conspira a favor de las almas que se reconocen desde antes de nacer.

​Que el mundo ruede y los relojes cambien de rumbo; yo me quedo aquí, habitando el milagro inmenso de haberte encontrado, de ser tuya y de llevarte grabado en cada latido como la obra maestra de mi vida.

Un Puente de Amistad entre Dos Culturas.

 




Título: Un Puente de Amistad entre Dos Culturas.

A Ma Gloria Carreón Zapata.

 

Entre Yemen y México nació un ideal,

donde la paz florece en cada verso inmortal.

Nuestra amistad es un puente de luz y de honor,

unido por la literatura, el respeto y el amor.

 

Ni la distancia ni el tiempo podrán separar,

dos almas que el arte volvió a hermanar.

Que siga nuestra palabra sembrando esperanza y paz,

porque la verdadera amistad es eterna y nunca morirá.

 

Dr. Ashraf Abdullah Shabana.

 

Respuesta al Dr. Ashraf Abdullah Shabana.

 

​Desde el suelo mexicano que hoy tiende la mano,

recibo con orgullo tu verso tan hermano.

Cruzó el mar el mensaje con gracia y hondo anhelo,

bajando la distancia cual ángel desde el cielo.

 

​La tinta de tu pluma, que cruza el viejo mar,

en tierras aztecas se vuelve a levantar.

Yemen y México cantan con una sola voz,

sellando este lazo que nos regala Dios.

 

​Que sigan las palabras volando sin cesar,

haciendo de la vida un puerto y un hogar.

Unidos por el arte, la paz y el gran latido,

en cada verso tuyo... mi alma se ha ido.

 

Autora : Ma Gloria Carreón Zapata

EL SACRIFICIO Y EL AMOR DESINTERESADO Y EL MASOQUISMO MORAL.

  Ensayo. ​En el corazón de Humillados y Ofendidos late una de las exploraciones más dolorosas y complejas de Fiódor Dostoyevski: la natur...