miércoles, 16 de octubre de 2019

ABORDANDO CIELOS.






Llegará esa tarde que ambos ansiamos
como lluvia fresca que baña montañas
bendiciendo sueños que un día bordamos
porque sé que a diario como yo me extrañas.

Como nube blanca pintara quimeras
en nuestro amén gozará el venerado amor
libando semejantes a hambrientas fieras
del acaramelado exquisito licor.

De testigo estarán viento y argentado
la naturaleza y hasta el mismo cielo
el vate mismo con un verso rimado.

Bajará la dicha portentoso rayuelo
ratificando cuánto en la vida he amado
consolidando nuestro más bello anhelo.

Autora: Ma. Gloria Carreón Zapata.
Imagen tomada de Google.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

EL OLVIDO DE LA SOBERBIA

    ​Tu desdén hizo mella en mi sentido despreciaste el amor que te entregaba no supiste que el alma que te amaba era templo de un...