Llegará esa tarde que ambos ansiamos
como lluvia fresca que baña montañas
bendiciendo sueños que un día bordamos
porque sé que a diario como yo me extrañas.
Como nube blanca pintara quimeras
en nuestro amén gozará el venerado amor
libando semejantes a hambrientas fieras
del acaramelado exquisito licor.
De testigo estarán viento y argentado
la naturaleza y hasta el mismo cielo
el vate mismo con un verso rimado.
Bajará la dicha portentoso rayuelo
ratificando cuánto en la vida he amado
consolidando nuestro más bello anhelo.
Autora: Ma. Gloria Carreón Zapata.
Imagen tomada de Google.
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