Ayer me mecí en el arrullo de sus olas
que acariciaban suavemente mi silueta
llevándome a lo profundo del delirio
cual pétalos perfumados me hechizaron
después su polen esparcieron tras otros mares.
Y la gaviota volando sobre la bahía
auguraba un futuro tormentoso
bañada con la brisa de mis ojos
limpiaba la sábula de mis despojos.
Y el mar cantando tristemente embravecido
me llevaba hacia el abismal de lo desconocido
y allá en lo hondo del silencio adormecido
recogí los recuerdos de aquel amor bravío.
Y me dormí en el lecho cenagoso
verde musgo me cubrió los ojos
olvidando que la vida es solamente una quimera
y trampas nos tiende
cambiando el timón de nuestras vidas
entonces comprendí que todo es utopía
nada es fundado para siempre
la vida solamente es fantasía.
Ma Gloria Carreón Zapata.









