martes, 21 de julio de 2020
NUESTRO LUCIDO VERANO.
sábado, 11 de julio de 2020
ÉL.
FALSOS CUENTOS.
DE CASCOS LIGEROS.
BESO CALLADO.
Acendrado beso que se refugia en los ramales del alma en espera de ser mimado a la luz de la alborada. Despertando las ansias que navegaban en calma, atoradas en el lienzo azul de la esperanza. Y se mece mojado en tu boca callada que mastica impaciente la espera, en ese beso te diré lo que por un mundo he callado.
Ma. Gloria Carreón Zapata
AÑORANZAS.
AMOR VIRTUAL.
¡NUNCA MÁS!
NUESTRO DIALECTO.
domingo, 14 de junio de 2020
ME GUSTA DE TI.
lunes, 8 de junio de 2020
AMOR TRUNCADO.
Nunca imaginó que el destino le reservaba una jugada tan
amarga. Aquella tarde de verano, densa y floral, Estela guardaba sus libros con
una mezcla de alivio y tedio; la ausencia de la maestra Cristina les regalaba
horas de caligrafía libre, pero también el silencio de un aula semivacía. Al no
estar su primo Leonardo para llevarla a casa, y tras haber gastado sus monedas
en el receso, a Estela no le quedaba más remedio que enfrentar el largo camino
a pie bajo el sol.
—¿Y ahora? No vino tu primo, ¿con quién te irás? —la voz de
Carolina goteó sarcasmo.
Estela, agachada para recoger una pluma, alzó la vista. Se
topó con la mirada afilada de su compañera, esa sonrisa que siempre parecía
esconder un secreto a costa de los demás.
—Caminando —respondió Estela, intentando que su voz no
sonara tan derrotada como se sentía.
—¡Llegué tarde, pero llegué! —la voz de Leonardo irrumpió
en el pasillo—. Me avisó Esteban que no habría clase, así que... ¿nos vamos de
rol?
El corazón de Estela dio un vuelco al ver aparecer a
Esteban tras su primo. Era un muchacho de diecisiete años, de una estatura que
imponía respeto y una timidez que a ella le resultaba magnética. Estela sintió
el calor subiendo por su cuello; ese tartamudeo traicionero que siempre la
asaltaba ante él estaba a punto de brotar.
—Estela, le propuse a tu primo que se vengan conmigo en la
camioneta —dijo Esteban, ignorando la mirada posesiva de Carolina—. Tú también
vienes, ¿verdad?
Ella asintió, casi hipnotizada por sus ojos. Pero el camino
al vehículo se volvió un campo de batalla silencioso.
—Yo voy de copiloto —sentenció Carolina, sujetando a Estela
del hombro con una fuerza innecesaria—. Tú te sientas atrás, en medio de los
hombres.
Sin embargo, al llegar a la camioneta, la autoridad de
Esteban cortó el aire:
—No. Estela se sienta adelante, conmigo. A ustedes los dejo
primero; Carolina, tú y yo vivimos cerca, pero quiero hablar con ella a solas
al final.
El rostro de Carolina se demudó. La furia transformó sus
facciones en una máscara grotesca.
—¿Hablar con ella? ¿Con esta tonta que ni hablar sabe? ¡Es
muy poca cosa para ti, Esteban! —gritó, su risa tornándose estridente e
hiriente—. ¡No vas a encontrar a nadie mejor que yo!
Esteban no se inmutó, aunque un destello de fuego cruzó sus
ojos.
—Ya te lo había dicho como amigo: ella me gusta. Deja de
fastidiar.
El trayecto fue una olla a presión. Leonardo, intentando
aligerar el ambiente o quizás picar más la cresta de Carolina, se despidió con
una advertencia burlona:
—Te encargo a mi prima, "primo". Y cuidado,
Esteban, que una mujer despechada es más peligrosa que un nublado en agosto.
Cuando por fin quedaron solos frente a la nevería
“Bonanza”, el silencio cambió de textura. Ya no era tenso, sino expectante.
Sobre dos helados que empezaban a derretirse, Esteban tomó las manos de Estela.
—¿Quieres ser mi novia?
El paraíso se abrió para ella. Entre el miedo a Carolina y
el amor que le desbordaba el pecho, solo pudo pedir unos días para asimilarlo.
Pero el beso que selló esa tarde, breve como el aleteo de una mariposa, fue la
respuesta que ambos necesitaban.
El peso de la calumnia
La felicidad duró los dos años que restaban de academia.
Pero la víspera de la graduación, la sombra de Carolina volvió a proyectarse
sobre la puerta de Estela.
—¿Creíste que habías ganado? —soltó la mujer, con los ojos
inyectados en una maldad antigua—. Esteban se burla de ti. Anda con una
empleada del centro comercial; los veo todas las tardes, acaramelados.
La duda es un veneno de efecto lento. Estela, herida en su
timidez y su orgullo, no pidió explicaciones. Se encerró en su dolor y, al
terminar el curso, desapareció de la vida de Esteban, negándose a recibir sus
llamadas, huyendo hacia la capital para estudiar medicina.
El reencuentro con la verdad
Años después, en el bullicio de una central de autobuses,
el pasado tomó la forma de Camila, una antigua amiga. En la quietud de una
cafetería, la verdad finalmente salió a la luz.
—Estela, fuiste una ilusa —dijo Camila con tristeza—. Esa
"amante" que Carolina te inventó era la novia de Pedro. Esteban solo
los acompañaba para ayudar a su amigo, que era demasiado tímido. Carolina lo
planeó todo para destruirlos.
Estela sintió que el mundo se detenía. La rabia y el llanto
se mezclaron mientras Camila extraía de su bolso un sobre amarillento.
—Esteban me dio esto hace años. Me pidió que te encontrara.
Con manos temblorosas, Estela leyó las líneas que habían
sobrevivido al tiempo: "Fuiste mi primer amor y nunca te olvidaré. Si
algún día lees esto, sabe que te estaré esperando... Tuyo, Esteban".
Un sentimiento tan puro había sido el alimento de una envidia
ciega. Mientras las lágrimas mojaban el papel viejo, Estela comprendió que el
tiempo no se puede recuperar, pero el amor, si es verdadero, siempre guarda una
última brasa encendida.
Autora : Ma. Gloria Carreón Zapata.
15/02/2024.
@copyright.
Imagen de Google.
viernes, 5 de junio de 2020
DESPEDIDA.
miércoles, 3 de junio de 2020
POR TI Y PARA TI.
AMARTE A TI.
PIANISTA.
Autora: Ma. Gloria Carreón Zapata.
Imagen tomada de Google.
ADICTOS AL AMOR.
La luz tenue de la aurora se colaba por el visillo de la ventana y yo envuelta en un delicioso sopor me dejé llevar por tus halagos.
Atragantado el viento sansirolé voló posándose en el horizonte viendo como mi cálido cuerpo preñado de tu amor gozaba el momento, a la vez que tus manos impacientes resbalaban por mi tibio cuerpo palpando cada latido de mi ser y en gemidos murmurabas al oído cuánto me amabas.
Soñadores y románticos seguimos por el mundo lanzando versos de amor para un mundillo en donde el romanticismo es cosa del ayer.
Autora: Ma. Gloria Carreón Zapata.
Imagen tomada de Google.
CATARSIS DE AMOR.
Nada es para siempre recita un proverbio, todo en esta vida caduca. Perece el estío así mismo el otoño, fenecen los sueños y también las almas, solo queda el aludir de un tiempo en que florecieron ilusiones mermando en el espacio.
Perene es la vida, como son los años, más nosotros dos estrellas fugaces, catarsis de amor que purifica el espíritu y rebosa de libertad al expulsar el dolor, angustia, miedo y plenitud extinguiéndose el dulce sentimiento a destiempo.
Autora: Ma. Gloria Carreón Zapata.
Imagen tomada de Google.
SOSPECHO.
¿ACASO FUISTE FANTASÍA Y SÓLO PARA Mí , ESENCIA DEL AMOR?
Ya no cantó la alondra en aquel ramal que sombra nos brindaba. Hasta el arroyuelo de aguas cristalinas que nos regaló su canto y donde alguna vez como Dios, nos trajo al mundo nos bañamos, ya desecado está, así como el amor de tu corazón.
Hoy que ha pasado el tiempo me sigo preguntando.
--¿En ´donde estarás?--, y el eco me responde irónico.
-- Él habita dentro de tu corazón--.
Acaso tú aún me recuerdas o quizá como yo preguntes.
-- ¿En dónde estará, qué habrá sido de su vida?—
Es cuando el silencio se acobarda y la brisa baña el alma de melancolía.
¡Hay amor! Lástima tu recuerdo, como duele evocar aquel amor fallido, pensar que te has marchado para nunca más volver.
Hogaño, me cruzo con extraños que transitan presurosos por la amplia avenida, de soslayo examino tratando de reconocerte en alguno de ellos, no encuentro tu mirada y menos tu dulce sonrisa que tanto me gustaba.
Añoro aquellos versos de amor que recitabas en noches de verano, sobre todo cuando juntos nos deleitábamos de la estridulación de los grillos y del preticor de las tardes cálidas y lluviosas del estío.
Actualmente en limerencia siento como el gélido invierno congela la memoria de aquel quimérico sueño de juventud.
Autora: Ma. Gloria Carreón Zapata.
Imagen tomada de Google.
ÓLEO DEL ALMA.
Tu seductora mirada lenguaje del corazón y tu fina sonrisa son un arte, de las mías van pigmentadas y de este intenso amor impregnadas creo que hasta tu clásica y fresca camisa.
Son lienzos de mil ilusiones bargueño de suspiros, ¿qué decir de tus dientes de marfil? pintura esmaltada que me recuerda el cálido beso del mes de abril, manantial de emociones.
Autora: Ma. Gloria Carreón Zapata.
Imagen tomada de Google.
lunes, 1 de junio de 2020
¿ACASO FUISTE FANTASÍA Y SÓLO PARA MI ESENCIA DEL AMOR?

lunes, 25 de mayo de 2020
ZURCIDA DE FALACIA.
sábado, 23 de mayo de 2020
EL VERSO JAMÁS LEÍDO.
PROYECTO AUDIOVISUAL POÉTICO MUNDIAL.
miércoles, 6 de mayo de 2020
QUÉDATE PARA AMARTE. (Participando en poesía fusionada en Poemas del Alma)
VOLVERÉ.
ORÁCULO QUE MI CORAZÓN ABRIGA.
EL MANTO DE LA DEHESA
¡Feliz día de la Primavera! El astro besa al resplandor dándole la bienvenida, mientras la dehesa, jubilosa, despliega su col...
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El celaje encapotado ha zarpado y desde la cima contemplo el horizonte despejado. Mi alma se inunda de promesas pincelando el reg...
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Ángel de alas blancas que silencioso recorre los nosocomios hoy mis versos vuelan hacia ti, bienaventurado querubí...
























