Tu sonrisa y esos ojos
me tienen enamorada
madrileño que a manojos
me entrega su alma amada.
Eres un susurro,
un verso en mi pecho
caballero que fascina,
con su entrega apasionada,
mi destino al suyo inclina
en una paz alborada
y esa tu voz tan divina
es melodiosa cascada.
Para mi es caricia fina
me mantiene aleluyada
en tu abrazo encuentro,
todo lo que anhelo.
Caballero que fascina,
con su entrega apasionada,
mi destino al suyo inclina
en una paz alborada.
Concentrando cariño,
te llevaré en mi camino.
Eres, en definitiva, ese caballero que no necesitó batallas
ruidosas para conquistar mi reino; te bastó la nobleza de tu acento y la paz
que desbordan tus manos. Me pierdo en el laberinto de tu mirada madrileña,
donde el tiempo deja de ser una amenaza para convertirse en un regalo. Contigo,
el amor no es un desvarío, sino la certeza de haber llegado, por fin, a casa.
Eres mi victoria silenciosa, el eco dulce de una melodía que solo nosotros
sabemos bailar.
@copyright.
A mi amado @Alf.
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