Presumes que mi mano ha de doblarse
en el tablero gris de tu osadía
y esperas que sucumba mi alegría
al juego en que tu ego intenta alzarse.
No busques en mi pecho claudicarse
ante una red de vana fantasía
mi paz no se negocia, es soberanía
y no sabe ante el ruido doblegarse.
Confundes el amor con un trofeo,
la fuerza del silencio con derrota,
y el brillo de mi luz con tu deseo.
Tu apuesta de arrogancia queda rota
si buscas un capricho, un devaneo
mi alma, ante el farsante, no se nota.
@copyright.
Imagen de Google.

No hay comentarios:
Publicar un comentario