martes, 21 de julio de 2020

NUESTRO LUCIDO VERANO.






El silencio de la densa bruma 

trae a mi mente el bello recuerdo 

de aquel atardecer silencioso lerdo 

y hoy al pensamiento perfuma. 



El viento despeinaba mi melena 

bailoteando de alegría se encontraba 

el sombrero de la luna se colgaba 

sus sueños navegaban en carena. 



Y en la arena su huella yo seguía 

presurosas las olas me atrapaban 

de brisa mi pálido rostro bañaban 

entonces me estrechó la melancolía. 



Aludiendo mis paseos de su mano 

perdida en su amorosa y tierna mirada 

sintiéndome por él dulcemente amada 

la víspera de nuestro lucido verano. 



Autora: Ma. Gloria Carreón Zapata.
Imagen tomada de Google.

sábado, 11 de julio de 2020

ÉL.








Es él quien ilumina mi existencia 
su cariño me hace sentir dichosa 
por amarle y tenerle estoy ansiosa. 
la sonrisa de mi faz lo evidencia. 

Eres divino ser todo mi anhelo 
no, no ambiciono nada en este mundo 
más que amarte con un amor profundo 
y seas el motivo de mi desvelo. 

Eres ese gozo de mi alma inquieta 
motivo de mi dulce algarabía 
el hombre que un día su corazón me abría 
quien me hace tocar el suelo despierta 
el que llegó a poblar mi alma desierta 
y bebe de las mis mieles de esta boca 
hermoso mortal que a pecar provoca 
arando ávido el jugo de mi huerta 
resucitando la esperanza yerta 
hoy quien con dulzura mi nombre evoca. 



Autora: Ma. Gloria Carreón Zapata. 
Sean Connery.

Imagen tomada de Google.

FALSOS CUENTOS.






Hoy abandono la barca 
gastada ya por los años 
dichosos tiempos huraños 
que fueron dejando marca. 
Desengaños desembarca 
va sobre aguas turbulentas 
saladas y muy friolentas 
dejando en el alma marca. 
¡Qué vaya menuda jarca! 
huyendo fue de los vientos. 

Erase dos falsos cuentos 
en marcha abriendo camino 
pero quiso el cruel destino 
que los vientos fueran lentos. 
Disfrutaron los momentos 
más un vendaval dañino 
obra muerta triste sino 
los convirtiera en fragmentos 
derrumbando los cimientos 
de un navío que fue divino.
 

Autora: Ma. Gloria Carreón Zapata.
Imagen tomada de Google.








DE CASCOS LIGEROS.




(Anti-Poema) 



Se presentó como jockey 
resultó pelafustán 
trepado en un alazán 
galopaba a vieja usanza 
era muy dado a la holganza 
cuando a veces se enojaba 
buena revuelta se armaba 
hasta el chile refería. 
después demencia fingía 
era violento y tacaño. 


Era muy enamorado 
misógino a más no poder 
y se negaba a envejecer 
las cremas caras se untaba. 
la despensa sacrificaba 
y mucho, mucho comía 
también buen vino bebía 
¡cuánta excentricidad por Dios! 
por eso le dije adiós 
era de cascos ligeros. 



Autora: Ma. Gloria Carreón Zapata. 
Imagen tomada de Google.


BESO CALLADO.




Acendrado beso que se refugia en los ramales del alma en espera de ser mimado a la luz de la alborada. Despertando las ansias que navegaban en calma, atoradas en el lienzo azul de la esperanza. Y se mece mojado en tu boca callada que mastica impaciente la espera, en ese beso te diré lo que por un mundo he callado.

Ma. Gloria Carreón Zapata

AÑORANZAS.






Deseo de tu brazo visitar la gran Sevilla 
recorrer Mislata, San Ardían, Valencia, 
Zaragoza y Madrid, ¡que hermosa vivencia! 
volveré a tierra lejana, su gente, ¡qué maravilla!. 

De tu mano cariño todo es hermoso 
y con la compañía de Olga mi gran amiga 
olvidé del gran paseo hasta la fatiga 
que importa de las cigüeñas el acoso. 

Con los amigos de Pamlona he de volver 
son cordiales, cariñosos, ¡qué grandiosos! 
me hicieron sentir momentos dichosos 
pero Sevilla que te vio nacer, contigo la he de recorrer. 

Su catedral y torre de oro, que gran tesoro 
en sus jardines y sus confines tocarán violines 
retumbarán de los muros los fortines 
anunciando que a España desde México añoro. 



Autora: Ma. Gloria Carreón Zapata. 
Fotografía Olga González Ferreiro 
Y Ma. Gloria Carreón Zapata. 

AMOR VIRTUAL.





(Dedicado a esos amores que se dan por Internet) 





Que locura mi amor quererte como te quiero 
enamorarme apasionadamente de ti, fiel mortal 
no incomoda que digan que es un amor virtual 
el sentimiento es correspondido, te venero. 


Que delicia sentir de sensaciones un caudal 
al ver tu chat saltar el corazón se alboroza 
el alma enamorada de felicidad retoza 
siento estar viviendo un sueño mágico e irreal. 


Esa manía de mirarnos en cámara y contemplarnos 
fijamente a los ojos y sonreír complacidos, 
por teléfono, celular a distancia nos buscamos 
nada impide que dejemos de adorarnos. 


Al ver que nuestro amor marcha victorioso 
el puro sentimiento consolidamos triunfante 
cultivándolo, custodiando como a fino diamante 
la lejanía logramos superar, ¡que gozo! 



Autora: Ma. Gloria Carreón Zapata. 

Imagen tomada de la Web.

¡NUNCA MÁS!







Nunca más volverán las aves a insistir 
mucho menos pondrán palabras en tus labios 
nunca jamás en esta vida volveremos a coincidir 
hoy sólo queda el sabor de amargos resabios. 


Elucubrando en lo sucedido he comprendido 
que el amor cuando es amor verdadero 
es con respeto y confianza construido 
ni sé oculta y es más fuerte que el acero. 


Con paciencia y cariño va tejiendo el nido 
anunciando a los cuatro vientos la dicha 
aunque el viento huya de tirria despavorido 
o festeje del dolor ajeno la desdicha. 


Tal vez las aves lancen trinos de reproche en tu andar 
de ningún modo de alegría las escucharás cantar 
yo en lontananza trataré de tu nombre olvidar 
porque tendré prohibido tu apelativo volver a pronunciar. 



Autora: Ma. Gloria Carreón Zapata. 

Imagen tomada de Google.

NUESTRO DIALECTO.






Los ojos que me miran con hondo amor profundo 

son parte de mi mundo sobre mi esencia giran 

sin parpadear conspiran yo con el sol confundo 

verlos mi ser desquician y en los míos expiran. 



Alza mi resiliencia que va dejando huella 

de luminosa estrella que cura la dolencia 

su incipiente querencia en el alma destella 

el sentimiento sella y de olvido hay carencia. 



Mirada soñadora jocunda bondadosa 

mis ojos busca ansiosa resplandor de mi aurora 

como capullo aflora anhelante me acosa 

compasiva gloriosa dulce y soñadora. 



En tu vasto secreto amorosa navego 

encendiendo el fuego de tu ser inquieto 

somos dueto perfecto que con un amor ciego 

u ocaso veraniego ver es nuestro dialecto. 



Autora: Ma. Gloria Carreón Zapata. 

Imagen tomada de Google. 

domingo, 14 de junio de 2020

ME GUSTA DE TI.







Tengo tantas cosas que decirte, me gustan tus graciosos gestos cuando por algún motivo te enfureces con el viento por despeinar mi melena, otra cuando el sol acaricia mi faz y deja tatuada su huella sobre mi piel, te me quedas mirando fijamente queriendo descifrar mi pensamiento. 

Más tus labios traicioneros te desmienten porque insipiente la sonrisa aflora majestuosa. Más me gusta de ti la forma en que me miras cuando al hacer las paces fijas tu mirada profunda en la mía y con un risueño guiño resuelves la disputa, a la vez que tu pícara sonrisa de niño travieso arrepentido busca mis ávidos labios y los apacigua con un profundo y sutil beso. 

Tantas cosas me gustan de ti, la manera en que te acercas arrepentido para decirme al oído cuánto me amas, la forma en que me tomas de la cintura y me conduces a nuestro lecho y con suaves caricias me haces olvidarme del mundo. Silencias mi intelecto y me trasladas al nirvana, Cuando en secreto la noche conciliadora se une y la cristalera nos brinda un rayo de luz, el cual aprovecho para coquetearte, mostrándote de mí las armas que tengo para conquistarte, y terminas arando mi vergel atrapado en mis placeres. 



Autora: Ma. Gloria Carreón Zapata.

lunes, 8 de junio de 2020

AMOR TRUNCADO.











​Nunca imaginó que el destino le reservaba una jugada tan amarga. Aquella tarde de verano, densa y floral, Estela guardaba sus libros con una mezcla de alivio y tedio; la ausencia de la maestra Cristina les regalaba horas de caligrafía libre, pero también el silencio de un aula semivacía. Al no estar su primo Leonardo para llevarla a casa, y tras haber gastado sus monedas en el receso, a Estela no le quedaba más remedio que enfrentar el largo camino a pie bajo el sol.

​—¿Y ahora? No vino tu primo, ¿con quién te irás? —la voz de Carolina goteó sarcasmo.

​Estela, agachada para recoger una pluma, alzó la vista. Se topó con la mirada afilada de su compañera, esa sonrisa que siempre parecía esconder un secreto a costa de los demás.

​—Caminando —respondió Estela, intentando que su voz no sonara tan derrotada como se sentía.

​—¡Llegué tarde, pero llegué! —la voz de Leonardo irrumpió en el pasillo—. Me avisó Esteban que no habría clase, así que... ¿nos vamos de rol?

​El corazón de Estela dio un vuelco al ver aparecer a Esteban tras su primo. Era un muchacho de diecisiete años, de una estatura que imponía respeto y una timidez que a ella le resultaba magnética. Estela sintió el calor subiendo por su cuello; ese tartamudeo traicionero que siempre la asaltaba ante él estaba a punto de brotar.

​—Estela, le propuse a tu primo que se vengan conmigo en la camioneta —dijo Esteban, ignorando la mirada posesiva de Carolina—. Tú también vienes, ¿verdad?

​Ella asintió, casi hipnotizada por sus ojos. Pero el camino al vehículo se volvió un campo de batalla silencioso.

​—Yo voy de copiloto —sentenció Carolina, sujetando a Estela del hombro con una fuerza innecesaria—. Tú te sientas atrás, en medio de los hombres.

​Sin embargo, al llegar a la camioneta, la autoridad de Esteban cortó el aire:

—No. Estela se sienta adelante, conmigo. A ustedes los dejo primero; Carolina, tú y yo vivimos cerca, pero quiero hablar con ella a solas al final.

​El rostro de Carolina se demudó. La furia transformó sus facciones en una máscara grotesca.

—¿Hablar con ella? ¿Con esta tonta que ni hablar sabe? ¡Es muy poca cosa para ti, Esteban! —gritó, su risa tornándose estridente e hiriente—. ¡No vas a encontrar a nadie mejor que yo!

​Esteban no se inmutó, aunque un destello de fuego cruzó sus ojos.

—Ya te lo había dicho como amigo: ella me gusta. Deja de fastidiar.

​El trayecto fue una olla a presión. Leonardo, intentando aligerar el ambiente o quizás picar más la cresta de Carolina, se despidió con una advertencia burlona:

—Te encargo a mi prima, "primo". Y cuidado, Esteban, que una mujer despechada es más peligrosa que un nublado en agosto.

​Cuando por fin quedaron solos frente a la nevería “Bonanza”, el silencio cambió de textura. Ya no era tenso, sino expectante. Sobre dos helados que empezaban a derretirse, Esteban tomó las manos de Estela.

​—¿Quieres ser mi novia?

​El paraíso se abrió para ella. Entre el miedo a Carolina y el amor que le desbordaba el pecho, solo pudo pedir unos días para asimilarlo. Pero el beso que selló esa tarde, breve como el aleteo de una mariposa, fue la respuesta que ambos necesitaban.

​El peso de la calumnia

​La felicidad duró los dos años que restaban de academia. Pero la víspera de la graduación, la sombra de Carolina volvió a proyectarse sobre la puerta de Estela.

​—¿Creíste que habías ganado? —soltó la mujer, con los ojos inyectados en una maldad antigua—. Esteban se burla de ti. Anda con una empleada del centro comercial; los veo todas las tardes, acaramelados.

​La duda es un veneno de efecto lento. Estela, herida en su timidez y su orgullo, no pidió explicaciones. Se encerró en su dolor y, al terminar el curso, desapareció de la vida de Esteban, negándose a recibir sus llamadas, huyendo hacia la capital para estudiar medicina.

​El reencuentro con la verdad

​Años después, en el bullicio de una central de autobuses, el pasado tomó la forma de Camila, una antigua amiga. En la quietud de una cafetería, la verdad finalmente salió a la luz.

​—Estela, fuiste una ilusa —dijo Camila con tristeza—. Esa "amante" que Carolina te inventó era la novia de Pedro. Esteban solo los acompañaba para ayudar a su amigo, que era demasiado tímido. Carolina lo planeó todo para destruirlos.

​Estela sintió que el mundo se detenía. La rabia y el llanto se mezclaron mientras Camila extraía de su bolso un sobre amarillento.

​—Esteban me dio esto hace años. Me pidió que te encontrara.

​Con manos temblorosas, Estela leyó las líneas que habían sobrevivido al tiempo: "Fuiste mi primer amor y nunca te olvidaré. Si algún día lees esto, sabe que te estaré esperando... Tuyo, Esteban".

​Un sentimiento tan puro había sido el alimento de una envidia ciega. Mientras las lágrimas mojaban el papel viejo, Estela comprendió que el tiempo no se puede recuperar, pero el amor, si es verdadero, siempre guarda una última brasa encendida.








Autora : Ma. Gloria Carreón Zapata.

15/02/2024.

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Imagen de Google.



EL DIÁLOGO CON LA NOCHE Y EL SILENCIO.

  Lacera el alma tu ausencia bendita y quema el pecho la luz de tu fuego es un altar donde sufro y me entrego a la memoria que sua...