viernes, 1 de mayo de 2026

EL ECO DE UN SUSPIRO


 





​(A Gustavo Adolfo Bécquer)


 

​Del arpa en el rincón, en el olvido

despertaste la nota adormecida

buscando en la palabra conmovida

el rastro de un amor que ya se ha ido.

 

​Tus rimas son el nido construido

con hilos de una luz desconocida

la estrofa que en el alma queda unida

al sueño que el poeta ha perseguido.

 

​¡Oh, bardo de la angustia y la saeta!

que cruzas por el tiempo como un ave

tratando con tu sombra vas la meta.

 

​Tu voz es ese rastro dulce y suave,

la esencia que define al buen poeta

y guarda del misterio la gran llave.

 

@copyright

Imagen de Google

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