La certeza de tener a alguien es la ilusión más peligrosa
del amor. Quien se confía y da por sentado un afecto, olvida que la lealtad no
es una condena, sino una elección que se renueva cada día.
Cuando te entregas por completo, no lo haces por debilidad ni
porque no tengas a dónde ir; lo haces por valentía. Pero confundir la paciencia
con sumisión es un error fatal. La decepción no siempre llega en forma de grito
o de traición evidente; a menudo es un goteo silencioso de ausencias y
prioridades desplazadas.
Nadie se vuelve invulnerable de la noche a la mañana, pero
el alma tiene un límite. El mismo amor propio que un día te enseñó a darlo todo
sin reservas, es el que termina recordándote que retirarse también es un acto
de dignidad. Quien no sabe cuidar lo que tiene seguro, termina aprendiendo a
valorar solo cuando lo pierde.
"El amor no se acaba cuando el otro se va, sino cuando
te das cuenta de que quedarte te cuesta a ti misma."
"No hay distancia más grande que la de dos personas
que están juntas, pero donde solo una está presente."
"Llegará el momento en que mi ausencia te enseñe lo
que mi presencia no pudo hacerte valorar."
@copyrigth

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