martes, 25 de agosto de 2026

LA LLAMA QUE NO SE RINDE


 



Están de luto los versos,

se van muriendo en la esquina,

pues ya nadie los camina

ni detiene en su universo.

Es el eco tan perverso

del silencio en la ciudad,

donde la prisa y la edad

van sepultando la llama,

mientras el alma reclama

un poco de la verdad.

Un poco de verdad

trae voz que al aire combate,

el sentimiento del vate

que en cada estrofa nos da.

Y aunque el olvido se va

por la prisa del momento,

recobramos el aliento

con Borges en su gran día,

celebrando la alegría

la fuerza del sentimiento.

 

La fuerza del sentimiento

tiene encendida la llama,

 la poesía reclama

su sitio frente al gran viento.

Es orgullo y es aliento

sostener la poesía,

hacer de la noche día

y del silencio la voz,

dejemos entre tú y yo dos

versos llenos de alegría.

 

Versos llenos de alegría

nos devuelven la esperanza,

que en el alma bien alcanza

la luz de la poesía.

Se alza la voz todavía

sin temerle al egoísmo,

rescatando del abismo

la palabra con sentido,

para no dar por perdido

tan puro romanticismo.


@copyrigth

Imagen de Google

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