domingo, 13 de octubre de 2013

PROVOCACIÓN




Sé que tus ojos se han posado en los míos,
¡impío!
sabes perfectamente que ni el alma me pertenece,
¡necio!
sé que quererte es pecado,
¡sacrilegio!
aunque la vida te muestre lo contrario.

Tus besos son profanos y provocan,
al alma a pecar desde tu intrépida boca
es este corazón indomable que se estremece al verte,
pero mi alma, no sabe reconocer que ya te ama.

Entre las aguas turbulentas del deseo
fluye el ansia loca por quererte,
cuando se posa la dulzura total de tu boca
sobre mi cuerpo que a diario te provoca.

¡Terco!
has corrompido mis pensamientos
cuando te nombro inconscientemente
en mis frías madrugadas,
y en espera de tu voz
que me es prohibida
el alma inerte te pronuncia día con día.

Autora: Ma Gloria Carreón Zapata.
Imagen tomada de Google.

CARTA DE AMOR Y DESPEDIDA







Esta carta dirigida a ti, más que de amor es de despedida, al darme cuenta que nunca en la vida, lograste amarme como yo, alma perdida.

Y hoy que haciendo inventario de mi vida, en una báscula, he depositado nuestras almas, y lamentablemente la balanza se inclinó, hacia el pasado que destruyó mi existir.

Por eso quiero que sepas que ayer, cuando dije amarte no fue más que una mentira, quise probar tu alma que deambulaba mofándose de mil amantes conquistadas, tejiendo trampas y ofreciendo más que amor, tu alma destilaba amarguras.

Aunque ayer, quizá mi alma te hubiese querido, tal vez, pero cometiste el gran error, de haber confundido amor callejero con amor divino.

Y hoy es tarde ya, mi alma se dirige a la senda en donde un día me encontraste dolida, camino incierto que provocó que un día, yo confundiera la verdad con la mentira.

Y abusando de mi tonta alma, penetraste dentro de mí, con trampas, haciéndome creer que tú me amabas, pero el amor, que todo lo sufre sin medida, abrió sus alas y voló posándose lejos de tu frente.

Y aunque el alma ardía nuevamente de dolor, salvó el amor que llevo guardado en el fondo de mi lúgubre existencia. Pero tú, jamás sabrás cuánto te amo y te amaré vida mía, más esta carta, nunca será leída, va a un destino olvidado y el remitente será, un corazón destrozado.

Autora: Ma Gloria Carreón Zapata.

ENTRE NUBES BLANCAS.

Navego atónita entre nubes blancas cubierta de ósculos dulces ternezas su boca recita palabras francas amo sus insuperables...