sábado, 25 de abril de 2026

AL SUPREMO AUTOR DE LA VIDA

 

 

 

​Señor y Maestro de la Palabra,

​en este día en que el mundo celebra el libro y el genio de quienes escriben, mi alma se vuelve hacia Ti, el Arquitecto de los Tiempos y el Autor Supremo de mi existencia.

​Te agradezco por haberme otorgado el don de la escritura, pero, sobre todo, por ser Tú quien redacta mis días con tinta de misericordia y amor.

 Gracias por permitirme ser una de Tus páginas, por corregir mis tachones con Tu perdón y por inspirar cada verso que brota de mi pluma.

​Siendo Tú el dueño de la Verdad y la Belleza, no hay mayor derecho de autor que el Tuyo sobre mi vida.

 Gracias por hacerme parte de Tu obra maestra y por permitir que mi voz sea un humilde reflejo de Tu luz infinita.

​Hoy y siempre, mi palabra te pertenece.

 

 

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