Octavas reales. (Inspiradas en la imagen)
Para Semillas de
Infancia.
Mirad al cielo donde
el tiempo expira,
un vuelo audaz de
gracia y ligereza,
el niño en salto, al
viento que suspira,
rompe la ley con
mágica destreza.
Aquel que abajo en el
vaivén admira,
sostiene al grupo en
su propia realeza;
mientras el alma en
el aire se pierde,
buscando un rastro de
campo muy verde.
Son cinco impulsos
de un mismo latido,
unidos por un hálito
de oro,
donde el ayer se
encuentra agradecido
y el movimiento es su
mayor tesoro.
Cada destello es un
saber cumplido,
que vibra siempre en
el alma del coro;
en este vuelo que el
tiempo repite,

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