martes, 11 de enero de 2011





1 comentario:

  1. Precioso tema, me traen muchos recuerdos, gracias amiga por compartirlo. Besos

    ResponderEliminar

EL RIO QUE PERDIÓ SU NOMBRE

    ​Desde lo alto de las murallas circulares, el joven calígrafo Zaid observaba el horizonte. No veía el desierto, sino un bosque de es...