La migración, el falso sueño americano y la injusticia del
migrante mexicano perseguido en tierras de su herencia.
Cruzaste el ancho río con desvelo
buscando en otro norte tu sustento
dejando el nido herido por el viento
para alcanzar un falso y frío cielo.
Hoy pisas, águila, un extraño suelo
donde el desprecio es pan de cada acento,
y aquel que es extranjero en su elemento
te juzga con su odio y su recelo.
¡Oh, sueño de humo, meta tan banal!
que apaga el brillo de tu estirpe vieja
en una tierra que fue tu heredad.
Regresa el alma al campo y al nopal
pues tras la reja que el orgullo aleja
no hay sueño que valga tu libertad.
Imagen de Google

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