domingo, 22 de febrero de 2026

LA VICTORIA DEL ALMA

 



​Al fin hallé la paz en la cabaña

tras cruzar el desierto del olvido

lo que ayer fue un lamento ya es sonido

de una brisa que el alma suave baña.

 

​Ya no me hiere el tiempo ni su saña,

pues el oro del triunfo he comprendido,

no es vencer al que el odio ha corrompido,

sino apagar el fuego que engaña.

 

​Guardo en el pecho el Libro de mi historia,

donde el perdón su tinta ha derramado,

sellando así una límpida victoria.

 

​Bajo la Luna, el miedo es ya pasado

y en este mar de luz y de memoria

al fin el corazón ha descansado.

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