Buscaba el pueblo un sol de libertad,
un ideal que al hombre diera aliento,
pero el honor se deshizo en el viento
ante la garra de la crueldad.
Ya no es justicia, es solo la ambición
la que desangra el suelo que pisamos,
y entre proyectiles nos encontramos
viendo morir la paz de la nación.
En nuestro hogar el miedo se aposenta,
no hay muro que resguarde la esperanza
mientras el odio su furor alimenta.
Que se detenga al fin esta matanza,
que la ambición de poder no sea afrenta
y vuelva al mundo el peso de la balanza.
Imagen de Google.

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