domingo, 22 de febrero de 2026

MAR DE DUELO

 






 

 

​Herida está mi niña, entre el dolor y el fuerte

azote de un mundo que la rapiña adueña,

triste y devastada, la campiña se empeña

en verter su morriña tras la mala suerte.

 

​Avizoro en futuro un terreno hostil,

legado de hombres de mirada vacía;

lo tangible al planeta su esencia hería,

sin saber que su mano era un arma febril.

 

​Hoy suplican piedad ante el gran cataclismo,

de rodillas se huye, con paso perdido;

la greda, del daño, su centro ha resentido,

víctima de un siglo de cruel egoísmo.

 

​¿Qué futuro a los niños?, mi voz desespera,

si el barco se hunde y se quiebra el anhelo;

ya cae el muro, ya no hay primavera,

solo una marea en un mar de duelo.



Imagen de Google

No hay comentarios:

Publicar un comentario

ESCUDO DE INOCENCIA

    ​No se toca lo sacro, ni en la idea ni el pensamiento roce su pureza que el niño es luz, es vida y es nobleza, aunque el hambr...