domingo, 22 de febrero de 2026

INFANCIA BAJO EL ESTRUENDO

 



 

​¿Qué culpa carga el alma del pequeño

que al mundo no pidió su dirección?

Son víctimas de un turbio y cruel empeño,

de una estéril y amarga ambición.

 

​Anegados en miedo, día tras día,

escuchan el rugir de la metralla;

se apaga en el pupitre la alegría

mientras afuera ruge la batalla.

 

​Yo pregunto a la mano criminal:

¿Habita el frío acero en vuestras venas?

¿Es un motor vuestro latido inerte

que solo siembra angustia, sangre y muerte?

 

​¡Detened la violencia y la maldad!

Que el niño no sea escudo de la guerra;

que encuentre en los libros libertad

y herede, en paz, el fruto de su tierra.



Imagen de Google.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

BOGANDO HACIA UN NUEVO HORIZONTE

  ​Intenté retener la gota entre mis manos, pero se fue volatilizando hasta dejar mi piel sedienta. Hoy nada queda del ayer; solo un suspi...