(Octavas reales)
La mansa arena de la playa hermosa
recibe el beso azul del mar bravío,
donde Coruña se alza generosa
frente al Atlántico lejano y frío.
La brisa arrastra un aura misteriosa,
un eco antiguo de épico navío,
y el alma vuela libre en la distancia
buscando el faro de su dulce infancia.
El sol de tarde sobre el mar derrama
destellos de oro y místicas leyendas,
el viejo faro con su luz proclama
que el alma busque sus antiguas sendas.
La arena guarda lo que el pecho ama
rompiendo el lazo de las turbias prendas,
y el caminante escucha conmovido
el tierno arrullo que la mar ha unido.
Inspiradas en la fotografía del escritor
Carlos Blanco Cubeiro.
La Coruña, España

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