(Inspirado en la fotografía)
El sol se oculta en la tarde coruñesa
tiñendo el cielo de un triste arrebol,
mientras la brisa, que libre regresa
juega en las hojas del verde crisol.
En esa banca de tablas gastadas
donde el destino un encuentro pactó,
quedó la huella de manos atadas
de una promesa que el viento llevó.
"A las seis..." decía la nota bendita
firmada apenas con trazo de amor;
mas pasa el tiempo de aquella cita,
y solo queda el amargo dolor.
Sostiene firme la rosa encarnada
mientras los ojos miran al azar,
las aves pasan en su desbandada,
testigos mudos de un largo esperar.
El astro rey se despide a lo lejos
el frío avanza, la noche llegó,
y en el pavón de los mudos reflejos,
aquella espera en romance quedó.
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Fotografia del escritor Carlos Blanco Cubeiro
La Coruña, España.

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