viernes, 20 de marzo de 2026

A FEDERICO EN SU ALTO CIELO

 





Soneto

 

 

​El duende por tu voz se hizo garganta

entre lunas de verde y de metal

y en el cauce de un río de cristal

tu verso de clavel se nos levanta.

 

​Granada bajo el frío se amamanta

del eco de un romance atemporal

donde el viento, jinete del rosal

tu nombre con el alma siempre canta.

 

​Es tu voz un eterno y dulce nido

que al poeta regala su esperanza

en el verso que nunca se ha rendido.

 

​Es el pulso que queda en la añoranza

en el tiempo que el hombre ha mantenido

donde el hombre se rinde en su alabanza.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

EL RIO QUE PERDIÓ SU NOMBRE

    ​Desde lo alto de las murallas circulares, el joven calígrafo Zaid observaba el horizonte. No veía el desierto, sino un bosque de es...