Se apaga una luz, se detiene el viento
y el alma se quiebra en su soledad
la ausencia nos dicta la cruda verdad
que el mundo es ahora puro lamento.
No existe consuelo ni fiel juramento
que logre borrar esta inmensidad
se fue con el amigo la mitad
de todo aquel tiempo de sentimiento.
Ahora solo me queda la hoja en blanco
la pluma que vibra en mi último aliento
buscando el alivio en este barranco.
Del duelo me apoyo en el firme banco
pues nadie sustituye ya el momento
y el verso me sirve de apoyo franco.
Imagen de Google

No hay comentarios:
Publicar un comentario