miércoles, 18 de marzo de 2026

A LA JUSTICIA CIEGA

 





(Décimas endecasílabas)

 

 

​Vendado el rostro, firme en su balanza,

sin ver el brillo del metal impuro,

camina ciega por el muro oscuro

donde el humilde busca la esperanza.

Su espada dicta ley, no es una lanza,

que castigue el error sobre el olvido

y niega la justicia al desvalido

cuando el derecho impone su cerrojo,

sin que el favor empañe nunca el ojo,

el peso de la culpa es lo medido.

 

​El peso de la culpa es lo medido,

en el fiel del acero y de la historia

buscando en la verdad la limpia gloria

de quien se sabe libre y no vencido.

El fallo que se dicta es el sonido

que rompe la cadena del lamento,

y aunque el rigor parezca un cruel tormento,

se inclina ante el favor del poderoso,

negando al desvalido su reposo,

 al pobre a besar el frío cemento.

 

 

@copyright

Imagen de Google

No hay comentarios:

Publicar un comentario

EL RIO QUE PERDIÓ SU NOMBRE

    ​Desde lo alto de las murallas circulares, el joven calígrafo Zaid observaba el horizonte. No veía el desierto, sino un bosque de es...