sábado, 21 de marzo de 2026

SOÑÉ QUE SOÑABA

 




 

Soñando que soñaba, me he dormido

evocando el colegio, ¡qué alegría!

Sentir que el alma al alma se unía

en un lazo de amor fortalecido.

 

​Nuestras ánimas mudas se adoraban

en cada encuentro tierno se besaba,

y al cariño, constantes, le cantaban

mientras los sentimientos se cruzaban.

 

​Todo lo revelaban las miradas,

de vocablos no hubo necesidad

pues reinaba una hermosa equidad

con las alas del alma desplegadas.

 

​Mas fue el temor más fuerte que el fervor,

por leyes de un ayer de extraño daño

temiendo aquel castigo o el regaño

fuimos verdugos de nuestro propio amor.

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