domingo, 22 de marzo de 2026

EL OFICIO DE POETA

 



 

​El verso nace libre, casi herido

en manos que no buscan el tesoro

pues vale el sentimiento más que el oro

aunque el pan de la mesa sea esquivo.

 

​No importa que el afán quede en olvido

el poeta mantiene su decoro

brindando en cada estrofa su sonoro

latido de cristal ya agradecido.

 

​Es un oficio ciego y entregado

donde el alma se entrega por entero

al arte que no sabe de mercado.

 

​Porque al final del largo y fiel sendero

queda el poema vivo y rescatado

del tiempo que castiga al mercadero.



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