(Sobre la envidia)
Hay quienes caminan por el mundo con el alma nublada,
personas que no soportan ver el sol en el rostro ajeno,
porque han olvidado cómo encender su propia mirada
y prefieren el frío de la sombra al calor de lo bueno.
La envidia es el grito de un corazón que no es feliz,
que se inquieta ante la dicha y la risa valiente;
intenta morder el fruto, marchitar la raíz,
sin saber que el amor es un río que siempre va al frente.
No nos detendrán las piedras que lancen con desvelo,
ni el veneno silencioso del que no sabe amar.
Nuestra alegría es un ave que ya emprendió el vuelo,
y quien no tiene alas, solo sabe juzgar.
A ellos les deseo que encuentren su camino,
que el Arquitecto les cure la sed y el rencor,
porque mientras ellos se pierden en su destino,
nosotros seguimos escribiendo... ¡solo por amor!
Este año, mi poesía será mi escudo
y mi mensaje de amor
será mi espada. Porque, al final,
"solo el amor
convierte en milagro el barro" .
Autora : Ma. Gloria Carreón Zapata.
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