Más bello que el lucero es tu mirada,
más pura que tu esencia no hay nada;
la vida pierde todo su sentido
si no hallo en tus ojos mi morada.
Más dulce que tu beso no existe,
el mundo es amargura si te vas;
por eso a tu boca yo me aferro
buscando la calma y la paz.
Más suaves que pétalos tus labios,
refugio de mis miedos y mis bríos,
bebiendo de tus besos y consejos
que bañan mis mañanas de rocío.
Más grande que el deseo es este amor,
que me brinda su fuego y su calor;
un río que brota del alma,
amándonos con eterno fervor.
Autora : Ma. Gloria Carreón Zapata.
@copyright.
@Alf.

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