Durante años, ella caminó por el mundo aceptando como oro
de ley sentimientos que, en el fondo, sabía que eran falsos. Se había
conformado con el eco de una vida, creyendo que ya no quedaba nada nuevo bajo
el sol.
Entonces llegó él, y
en el choque de sus mundos, la verdad se hizo inevitable: lo que ella llamaba
amor no era más que una invención para no enfrentarse al vacío.
Pero en lugar de romperse al descubrir el engaño, algo en
su interior hizo "clic". Se dio media vuelta, dándole la espalda a la
ilusión y de frente a su propia verdad. Al abrir su diario, la pluma no tembló.
Las palabras ya no
eran para él, ni para nadie más. Mientras llenaba las páginas de versos nuevos,
comprendió que el encuentro más maravilloso de su existencia no había sido con
un extraño, sino con la mujer que la miraba desde el espejo. Con la certeza de
quien recupera un tesoro perdido, escribió la única verdad que importaba:
"Por fin me amo".
Autora : Ma. Gloria
Carreón Zapata.
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