Queridos amigos amantes de la poesía, hace cuatro meses el
destino me arrulló cariñosamente entre la bruma de sus plumas, para calmar mi
ansiedad y rejuvenecer mi corazón.
Los silencios congelaron mis letras,
y mi alma se alimentó
del cariño de cientos de amigos quienes, durante el año con bellas palabras,
hicieron y dieron vida a mis poemas del corazón.
A veces, me quedo atrapada en la melancolía, y me dejo
llevar por las corriente de aguas, hacia las profundidades de ese Mar azul de
amor, para calmar mi sed y detener los latidos del corazón, que gritan que estoy viva y que debo seguir
modelando las musas qué bailan dentro de
los espejos de la inspiración.
A veces creemos que el éxito es una cumbre, una montaña de
oro y de brillante cristal, y en la carrera de tenerlo todo nos vamos quedando
tan solos y sin Paz.
Por eso, hoy no les deseo las fortunas del Mundo ni el
brillo efímero que el tiempo ha de borrar; les deseo salud, ese hilo precioso y
profundo, que nos permite reír, sentir y amar.
Que este Año Nuevo, sus ojos se abran, no al lujo que
ciega, sino al abrazo que es luz, pues nada vale el oro si las manos están
vacías del cariño de un hijo o del paso de una cruz.
"No se dejen engañar por el brillo de lo que se compra; la verdadera riqueza es aquello que, si perdiéramos todo el dinero del mundo, no podríamos volver a adquirir. Cuiden su salud, cuiden a los suyos y dejen de correr tras lo que no tiene alma. La felicidad no está al final del camino, está en quienes caminan a nuestro lado."
Autora : Ma. Gloria Carreón Zapata.
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Imagen de Google.
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