Hoy escribo a mi México herido,
mancillado por cruel avaricia;
tierra amada que clama justicia
ante un orden de ley al olvido.
Son tesoros su fauna y su flora,
cauce azul de cristalinos caudales,
pero el hombre en sus mares profundos
con su garra de hierro perfora.
Verdes campos, llanura y pureza,
era el nido del hombre futuro;
hoy talado, marchito y oscuro,
agoniza su antigua grandeza.
¡Dios proteja a su viva criatura!
Vano ha sido el llamado al sentido,
pedimos paz, equidad y piedad;
el hombre, en su ciega impiedad,
deja a México en polvo y olvido.
Autora : Ma. Gloria Carreón Zapata.
30/12/2017
@copyright.
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario