viernes, 9 de enero de 2026

EL LEGADO DE OLGA GONZÁLES FERREIRO.

 




El Legado de Olga con ese compromiso profundo por un mundo más humano.

​La partida de la gran artista, intérprete y poeta española, Olga González Ferreiro nos deja frente a un espejo que no miente: la brevedad del suspiro humano. Nos detenemos y nos preguntamos, con el corazón apretado: ¿para qué tanto afán por lo tangible? Corremos tras una ambición que no tiene manos para sostenernos al final, y alimentamos una soberbia que solo construye muros donde debería haber abrazos.

​Miramos el mundo y vemos guerras inútiles donde las víctimas son siempre los más puros. Les estamos enseñando el lenguaje del odio, cuando nuestra única misión debería ser heredarles el derecho a la paz.

​Hoy, la memoria nos dicta una lección diferente.

​La Paz como Victoria.

Hemos aprendido que la verdadera victoria no es la que se logra con el grito o el puño, sino la "victoria silenciosa" de quien elige perdonar y sanar. La paz es esa cabaña segura donde el alma descansa después de haber vencido la soberbia.

​Lo que permanece.

Las posesiones son monedas falsas; solo el amor tiene valor eterno. La riqueza real es el eco de una voz que nos recuerda:

"Ánimo amiga, seguimos siendo las reinas".

 Es una corona que no se compra con oro, sino con la dignidad de quien camina sin hacer daño.

​Nuestra Promesa.

Si la vida es un suspiro, que sea un suspiro de alivio para otros. Enseñemos a los niños que ser grande no es acumular, sino tener las manos lo suficientemente vacías de ego para poder estrechar la mano del prójimo.

​Al final, no nos llevamos nada material, pero dejamos todo lo que sembramos. Que nuestra herencia sea un mundo donde la paz no sea un sueño lejano, sino la casa donde todos puedan habitar.

 

 

 

Autora: Ma. Gloria Carreón Zapata.

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